Según ha informado este lunes el Departamento de Guerra de Estados Unidos (Pentágono), la embarcación operaba en violación de las restricciones impuestas por la Casa Blanca a buques sancionados en la región del Caribe. Tras una prolongada persecución marítima, fuerzas estadounidenses lograron abordar el navío y tomar control del mismo.
When the @DeptofWar says quarantine, we mean it. Nothing will stop DoW from defending our Homeland — even in oceans halfway around the world.
— Department of War 🇺🇸 (@DeptofWar) February 9, 2026
Overnight, U.S. military forces conducted a right-of-visit, maritime interdiction and boarding on the Aquila II without incident in the… pic.twitter.com/kYVAQC5io9
“El Aquila II operaba en abierto desafío a la cuarentena establecida por el presidente Trump para buques sancionados en el Caribe. Intentaron huir y nosotros los seguimos”, ha señalado en un comunicado indicando que “el Departamento de Guerra rastreó y cazó este buque desde el Caribe hasta el océano Índico”.
La incautación se produce en un contexto de endurecimiento de las medidas de Washington, que, en los últimos meses, ha confiscado varios petroleros venezolanos, así como embarcaciones presuntamente vinculadas a intereses rusos, como parte de su estrategia de presión económica y marítima.
Altos funcionarios estadounidenses reiteraron además la postura de la Administración Donald Trump respecto al sector energético venezolano. Tras el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos durante un ataque lanzado el 3 de enero, autoridades de Washington afirmaron que el petróleo venezolano “pertenece al pueblo estadounidense”.
En esa línea, el asesor principal de la Casa Blanca, Stephen Miller, calificó la nacionalización de la industria petrolera venezolana como “un robo a Estados Unidos”, reiterando declaraciones previas de Trump.
zbg/ctl/tmv
