• Soldados estadounidenses en el norte de Bagdad, capital de Irak, 23 de agosto de 2020. (Foto: Reuters)
Publicada: domingo, 30 de mayo de 2021 14:45

Mandos militares de EE.UU. están “cada vez más alarmados” por los ataques con drones de los grupos de la Resistencia antiterrorista en Irak, revela un informe.

De acuerdo con un reporte emitido el sábado por el diario estadounidense The Washington Post, los altos mandos del Ejército de EE.UU. están “cada vez más alarmados” por los ataques con aviones no tripulados (drones) de los grupos de la Resistencia en Irak, pues creen que representan una amenaza creciente para las bases militares y las instalaciones diplomáticas del país norteamericano.

Asimismo, el informe cita a un funcionario de la coalición liderada por EE.UU. en Irak, quien consideró la creciente amenaza de los drones la mayor preocupación de la misión militar de Washington en el territorio iraquí. 

En lugar de usar cohetes, afirmó el diario, mencionando a funcionarios militares y diplomáticos, los grupos de la Resistencia están empleando, cada vez más, pequeños drones de alas fijas que vuelan demasiado bajo para ser reconocidos por los sistemas defensivos.

 

La base militar estadounidense de Ain Al-Asad, en la provincia de Al-Anbar (oeste de Irak), fue blanco de un ataque con cohetes el 8 de mayo, por segunda vez en este mes. Del mismo modo, el aeropuerto de Erbil, capital del Kurdistán iraquí, donde están desplegados soldados estadounidenses, fue atacado el 14 de abril por un dron armado con “trampas explosivas”.

Al respecto, un soldado iraquí estacionado en Ain Al-Asad, que habló bajo condición de anonimato, indicó que “el daño no fue enorme, pero la coalición estaba muy disgustada. Dijeron a nuestros comandantes que era una escalada importante”, según el diario.

Además, The Washington Post señala que la amenaza que constituyen los drones planteó la posibilidad de que se produjera una repentina escalada de la violencia, por lo que cada ataque producido ha provocado un intercambio de comunicaciones para saber si algún soldado estadounidense había muerto o resultado herido.

En Irak, la indignación popular por la presencia estadounidense llegó a su punto álgido después de que EE.UU. asesinara al teniente general iraní Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, y sus compañeros, entre ellos el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) de Irak, Abu Mahdi al-Muhandis, en un ataque con drones realizado el 3 de enero de 2020 cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad, capital iraquí, por orden directa del entonces presidente norteamericano, Donald Trump.

Tras este suceso, se han ido sucediendo los ataques contra las bases, efectivos y las instalaciones militares operadas por Washington en el territorio iraquí.

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