• Sistemas antimisiles S-400 de fabricación rusa.
Publicada: domingo, 18 de octubre de 2020 9:51

Estados Unidos le advierte a Turquía que se atenga a las “consecuencias”, si decide activar el sistema antimisiles S-400 de Rusia.

Los medios turcos informaron de que el país realizó el viernes su primera prueba en vivo de los misiles tierra-aire del sistema de defensa antiaérea S-400, de fabricación rusa. La noticia no fue inmediatamente confirmada por el Ejecutivo.

Aunque EE.UU. tampoco pudo ratificar si se llevó a cabo el ensayo, Morgan Ortagus, la portavoz del Departamento de Defensa estadounidense (el Pentágono), indicó el sábado a la agencia alemana de noticias DPA que de ser correcta la información, habría “potenciales consecuencias serias”, incluyendo sanciones.

“Si se confirma, nosotros condenaremos en los términos más fuertes las pruebas de lanzamiento de misiles S-400 como una acción incompatible con las responsabilidades de Turquía como aliado de la OTAN y socio estratégico de Estados Unidos”, aseguró Ortagus a través de un correo electrónico.

La funcionaria norteamericana justificó la aplicación de medidas punitivas, diciendo que EE.UU. ya había dejado claro a Turquía que no quería que el sistema ruso entrase en funciones.

 

Una portavoz de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a su vez, indicó a DPA que “este sistema puede suponer un peligro para los aparatos aliados y afectar a la relación entre los miembros” de la Alianza Atlántica.

La portavoz, citada en anonimato por la fuente, subrayó la importancia de que Ankara “continúe colaborando con otros aliados para lograr soluciones alternativas”. Al respecto recordó a Ankara que el S-400 ruso “no se puede integrar en el sistema de defensa aérea de misiles de la OTAN, organización que lidera EE.UU.

 

Turquía, un aliado de EEUU que elige a Rusia

Turquía es el primer país miembro de la OTAN que ha sellado un contrato con Rusia para adquirir sus sistemas de defensa antiaérea y esto no le ha gustado nada ni al bloque militar occidental ni a EE.UU., en particular.

Ankara sostiene que necesita las armas rusas para defenderse de los “rebeldes” kurdos y terroristas, a quienes considera la principal amenaza a su soberanía territorial. Sin embargo, conforme a distintos analistas, el despliegue de los S-400 rusos en el país euroasiático no estará exento de problemas, ya que estos sistemas no se podrán integrar al resto de sistemas de defensa antiaérea de la OTAN y, dado el emplazamiento estratégico de Turquía en el flanco oriental de la Alianza Atlántica, es, en realidad, un asunto problemático.

Además, las autoridades turcas buscan hacerse con varios F-35, siendo estos los aviones de guerra los más avanzados de todo el arsenal estadounidense. En este sentido, a Washington le preocupa que, si Turquía opera tanto con los F-35 como con los S-400, los rusos pudieran obtener una información crucial que les permitiría entender mejor las características del avión y, por lo tanto, cómo poder neutralizarlo, por eso, amenazan con suspender el programa con Ankara, conforme a distintos analistas.

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