• Torres Gemelas de Nueva York en el momento de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
Publicada: miércoles, 13 de mayo de 2020 7:30

El FBI revela por error el nombre de un diplomático saudí, vinculado a los atentados 11-S, y pone de relieve el encubrimiento brindado por EE.UU. al reino árabe.

La página web Yahoo News ha publicado este miércoles un reporte exclusivo, en el que ha informado de la supuesta implicación de Mussaid Ahmed Jarrah, un empleado de la embajada de Arabia Saudí en Washington, en los atentados terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York en septiembre de 2001.

De acuerdo con el informe, Jarrah es sospechoso de ayudar a los terroristas de Al-Qaeda que llevaron a cabo los ataques 11-S, los cuales dejaron un total de unos 3000 muertos.

El nombre del diplomático saudí fue develado en un documento judicial que fue presentado en abril por un alto funcionario del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) ante un tribunal federal en respuesta a una demanda de las familias de las víctimas del 11-S, que acusan a Arabia Saudí de complicidad en los ataques.

Jarrah, que dio la orden de asistir a los terroristas, fue un oficial de rango medio en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, quien fue asignado a la embajada en EE.UU. en 1999 y 2000.

 

Según un portavoz de las familias de las víctimas del 11-S, citado por Yahoo News, la nueva revelación ha proporcionado por primera vez una confirmación aparente de vínculos entre los atentados y la embajada saudí en Washington.

El informe indica que la revelación “echa luz sobre los esfuerzos extraordinarios” de los altos funcionarios de la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, por evitar que los documentos internos sobre el tema se hagan públicos.

Al mismo respecto, Brett Eagleson, el portavoz de las familias de las víctimas del siniestro terrorista, ha señalado que “hay un completo encubrimiento por parte del Gobierno (de EE.UU.) de la participación saudí”.

El 11 de septiembre de 2001, el grupo terrorista de Al-Qaeda se hizo con el control de cuatro aviones: dos se estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York y otro contra el edificio del Departamento de Defensa (el Pentágono). El cuarto aparato se estrelló en el estado de Pensilvania (noreste).

En un informe elaborado nada más producirse los ataques, el FBI señaló que miembros del Gobierno saudí estuvieron involucrados en los ataques. Según el reporte, algunos de los atacantes habían recibido fondos de funcionarios saudíes, “al menos dos” de los cuales “fueron declarados por algunos como oficiales de inteligencia saudí”. Se trataba de Fahad al-Thumairy y Omar al-Bayoumi, que trabajaban en aquel entonces en la embajada saudí en Washington.

Entre tanto, el Gobierno de Trump es acusado de ignorar el amplio papel que jugaron altos cargos saudíes en los atentados, para de este modo aumentar las relaciones entre Washington y Riad.

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