• Migrantes centroamericanos de camino a la frontera entre México y EE.UU. para intentar cruzar la línea divisoria y entrar en Estados Unidos.
Publicada: jueves, 20 de diciembre de 2018 8:45

Un juez de EE.UU. invalida la restricción migratoria de Trump que bloqueaba el asilo a víctimas de violencia doméstica y la tachó de “arbitraria y caprichosa”.

El juez federal de Estados Unidos, Emmet Sullivan ordenó el miércoles suspender la aplicación de las políticas migratorias del Gobierno del presidente, Donald Trump, dirigidas a restringir las solicitudes de asilo de personas que aseguran ser víctimas de pandillas o de violencia doméstica en sus países de origen.

En un documento de 107 páginas, Sullivan explicó que las restricciones anunciadas en junio pasado por el entonces fiscal general, Jeff Sessions, para que las autoridades puedan negar asilo a quienes han sido víctimas de violencia doméstica o de las pandillas no tienen fundamento.

El magistrado estimó que estas restricciones son “arbitrarias, caprichosas y están en contradicción con las leyes de inmigración” de EE.UU. y dejó claro, en su auto, que es la voluntad del Congreso y no los antojos del Ejecutivo estadounidense lo que determina los criterios para la expulsión de los solicitantes de asilo.

Estas restricciones son arbitrarias, caprichosas y están en contradicción con las leyes de inmigración de Estados Unidos”, recoge un dictamen del juez federal de EE.UU. Emmet Sullivan que invalida la restricción migratoria de la Administración estadounidense que bloqueaba el asilo a víctimas de violencia doméstica.

 

Haciendo hincapié en la figura del Congreso estadounidense sobre quien recae la responsabilidad de determinar las normas para deportaciones expeditas, el juez consideró que las restricciones son “ilegales” e instó a la Casa Blanca que traiga de vuelta a EE.UU. a los demandantes que fueron deportados bajo dichas restricciones.

El fallo judicial responde así a una demanda presentada en el Distrito de Colombia por una docena de adultos y niños que estuvieron representados por la Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU, por sus siglas en inglés) y el Centro para Estudios de Género y Refugiados (CGRS, por sus siglas en inglés) contra el fiscal general interino, Matthew Whitaker, para impugnar las deportaciones de esos solicitantes de asilo.

Este nuevo revés a las políticas migratorias de Trump se suma a otras recibidas, en su momento, por otros tribunales que cuestionan las medidas de la Casa Blanca en materia de migración. Como ejemplo, el bloqueo de la orden presidencial de prohibir las solicitudes de asilo a los inmigrantes indocumentados por un juzgado federal del estado de California emitido a finales de noviembre.

Las medidas racistas del inquilino de la Casa Blanca contra los inmigrantes han sido denunciadas como “inadmisibles” y “una tortura” por diferentes entidades, entre ellas la Organización de las Naciones (ONU) y la oenegé Amnistía Internacional (AI). Además, han sido criticadas por los propios estadounidenses, incluso por la primera dama de EE.UU., Melania Trump.

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