• El Secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, habla con los periodistas, Arlington, Virginia, 13 de noviembre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 14 de noviembre de 2018 1:17
Actualizada: miércoles, 14 de noviembre de 2018 19:37

Mattis se desplazará este miércoles a la frontera con México para conocer de cerca la militarización de la zona para impedir la entrada de migrantes a su territorio. 

El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, antes de celebrar una reunión con su homólogo de Catar, Jalid bin Mohammad Al-Attiyah, anunció el martes que visitará la frontera con México y dará a conocer el costo de la operación “a medida que se conozca”.

Se trata de la primera visita de un funcionario estadounidense de alto nivel después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, militarizara la frontera con México enviando a más de 7000 soldados para impedir que la caravana de miles de migrantes centroamericanos alcance territorio norteamericano.

El Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono), por su parte, precisó en un comunicado que Mattis viajará a Texas para “reunirse con miembros en servicio actualmente desplegados en respaldo a la misión de la frontera suroeste”.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, viajará a Texas para “reunirse con miembros en servicio actualmente desplegados en respaldo a la misión de la frontera suroeste” y ver de cerca cómo transcurre la operación contra los migrantes, además de su coste, según el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono).

 

Miles de migrantes centroamericanos siguen su larga andanza rumbo a Estados Unidos a través de México. Algunos de los migrantes van a llegar pronto a la ciudad fronteriza de Tijuana y otros más adelante a Reynosa y a otras ciudades fronterizas, según los refugios para migrantes.

Para controlar “una invasión”, como dice Trump, en referencia a la caravana de migrantes que huyen de la pobreza y la violencia en sus países de origen, el Gobierno de Estados Unidos ha desplegado un extenso contingente militar y amenaza con detener y deportar a los migrantes que entren en su territorio sin autorización. Para los que logren entrar en EE.UU., Trump ya tiene pensado retenerlos en “ciudades de carpas” mientras se revisa su expediente.

Trump ya había tachado a estos mismos migrantes, o a gran parte de ellos, de “asesinos y ladrones”, asegurando: “Estados Unidos no será un campo de inmigrantes, y no será un complejo para mantener refugiados. No lo será”.

De hecho, los analistas han advertido de que Estados Unidos está planeando retomar su polémica práctica de separar familias y encarcelar a menores.

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