• Superproyecto estratégico Gore-Yask facilita la exportación de crudo iraní en el lado oriental del estrecho de Ormuz, 25 de junio de 2020. (Foto: IRNA)
Publicada: jueves, 25 de junio de 2020 17:46
Actualizada: jueves, 25 de junio de 2020 23:44

Irán asevera que suministrará crudo a sus clientes en cualquier situación en el Golfo Pérsico tras haber iniciado un superproyecto estratégico en el sur del país.

Hoy, por orden de [el presidente, Hasan] Rohani, comenzó la operación del oleoducto del proyecto de exportación de petróleo más estratégico de Irán; un plan que asegura al mundo que Irán suministrará petróleo a sus clientes en cualquier situación en el Golfo Pérsico”, ha informado este jueves el vicepresidente iraní para la Comunicación y la Información, Alireza Moezi.

En una serie de mensajes emitidos en su cuenta en Twitter, el titular persa ha explicado que se trata de la construcción de un oleoducto de 1000 kilómetros, desde el campo petrolífero de Gore en Bushehr (en el suroeste) hasta el puerto de Yask en la provincia sureña de Hormozgan, ubicada en el lado oriental del estrecho de Ormuz.

Según Moezi, este “evento histórico” hará que el petróleo de Irán no se entregue a los clientes desde un solo lado del estrecho, pues Yask será la nueva terminal para las exportaciones de crudo.

El vicepresidente iraní ha señalado que, desde marzo de 2021, el país persa tendrá la capacidad de exportar un millón de barriles de petróleo por día desde este puerto. “El mundo comprende y entiende lo que sucedió hoy”, ha agregado.

 

En este “superproyecto nacional”, el 95 % de los servicios, equipos y bienes son iraníes, y todos los contratistas y consultores de este plan estratégico también son iraníes.

En la ceremonia del inicio del proyecto, Rohani ha afirmado que gracias al oleoducto Gore-Yask, que se extenderá a través del mar de Omán, la República Islámica ya no dependerá del estrecho de Ormuz para las exportaciones de crudo y que ya cuenta con una ruta alternativa en caso de que el estrecho de Ormuz fuese cerrado por cualquier razón.

La medida se ha adoptada en una situación que el Gobierno de EE.UU., presidido por Donald Trump, ha emprendido una férrea campaña de sanciones y presiones contra la República Islámica; de hecho, ha intentado reducir a cero las exportaciones de Irán, el petróleo en concreto, y frenar el programa defensivo del país persa.

En este sentido, la vía fluvial y la región más amplia del Golfo Pérsico han sido escenario de tensiones sin precedentes entre Teherán y Washington en los últimos dos años.

Las autoridades iraníes han enfatizado una y otra vez sobre la relevancia de reducir la dependencia de los ingresos del petróleo, han advertido que mientras el país persa pueda exportar su petróleo a través del estrecho de Ormuz, esta vía navegable permanecerá abierta.

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