“Tenemos plena preparación para hacer frente a todas las amenazas en cualquier circunstancia”, ha afirmado este miércoles el general de brigada Ali Yahanshahi, comandante de la Fuerza Terrestre del Ejército de la República Islámica de Irán, durante una visita para evaluar el nivel de preparación y la capacidad de combate de las unidades de la 16.ª División Blindada de Qazvin.
El general Yahanshahi ha subrayado la necesidad de mantener la preparación ante futuras amenazas y ha señalado que, tal como afirmó el Líder mártir de la Revolución, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, para las Fuerzas Armadas incluso un uno por ciento de amenaza equivale a una amenaza total, del 100 por ciento.
En este sentido, se ha referido al nivel de preparación de las unidades de la Fuerza Terrestre del Ejército iraní desplegadas en las fronteras y ha afirmado que estas mantienen una presencia activa en las zonas fronterizas del país y, con plena preparación, protegen las fronteras y la integridad territorial de Irán.
Asimismo, ha destacado que, durante los recientes conflictos, las fuerzas terrestres iraníes lograron trasladar tropas, equipos y municiones y desplegarlos bajo el fuego enemigo, pese a la vigilancia mediante drones, aviones y satélites de espionaje. También ha resaltado el alto espíritu de los efectivos para cumplir sus misiones y proteger las fronteras de Irán.
Al concluir, el comandante ha destacado que la presencia de las fuerzas terrestres iraníes en posiciones defensivas refuerza la confianza de la población y desalienta a los enemigos.
Las Fuerzas Armadas de Irán han mostrado resistencia frente a 40 días de bombardeos aéreos por parte de Estados Unidos e Israel, después de que ambos lanzaran una guerra de agresión no provocada contra Irán a finales de febrero.
A pesar del alto el fuego en curso, acordado entre Teherán y Washington a principios de abril, el presidente de EE. UU., Donald Trump, continúa amenazando al país con una agresión militar, mientras se niega a levantar el bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes en el Golfo Pérsico.
Irán ha sostenido que dicho cerco equivale a piratería y ha advertido de que, si la seguridad de sus puertos en el Golfo Pérsico y el mar de Omán se ve amenazada, ningún otro puerto será seguro.
En este sentido, durante la madrugada de este miércoles, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán atacó dos buques estadounidenses, ocho petroleros y diez embarcaciones infractoras en el estrecho de Ormuz, como parte de sus operaciones de represalia, después de que el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunciara el martes ataques contra cinco petroleros iraníes.
Además, ha informado de ataques contra dos destructores estadounidenses de misiles guiados, el DDG-119 y el DDG-53, tras las acciones “agresivas” de EE. UU. contra petroleros y embarcaciones iraníes.
Irán ha respondido efectivamente a las agresiones estadounidenses y ha advertido de que intensificará sus ataques si continúan las agresiones contra embarcaciones iraníes y el bloqueo naval. Además, Teherán ha condicionado la reapertura del estrecho al cumplimiento de lo establecido en el memorando de entendimiento, que dejaba a Irán la gestión de Ormuz.
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