• Una de las tres tumbas descubiertas por arqueólogos en el desierto de Giza, en Egipto, 4 de mayo de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 5 de mayo de 2019 10:13
Actualizada: lunes, 6 de mayo de 2019 8:10

Una misión arqueológica egipcia ha descubierto tres tumbas bajo las pirámides de Giza, escondidas bajo dunas y puertas de piedra caliza.

Una misión arqueológica egipcia ha descubierto tres nuevas tumbas en el desierto de Giza, a pocos kilómetros al sur de las pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos, entre las que se encuentra una que comparten dos sacerdotes de hace más de 4400 años.

El Ministerio de Antigüedades de Egipto presentó el sábado las tumbas de los nuevos inquilinos de la necrópolis, Behen Wi Ka y Nuwi, dos sacerdotes de la V dinastía (2500-2350 antes de Cristo).

“Al principio pensábamos que íbamos a encontrar tumbas del periodo tardío, pero encontramos una tumba del Imperio Antiguo de Egipto, de la V dinastía. Estamos hablando de una tumba de 4400 años”, dijo Mostafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades del país africano.

Waziri explicó que la misión había empezado el pasado agosto y, tras remover más de 450 metros cúbicos de escombros, descubrieron tres tumbas y, para su sorpresa, una de ellas repleta de sarcófagos de madera y fragmentos en perfecto estado de conservación pertenecientes a los dos sacerdotes de la V dinastía.

Al principio pensábamos que íbamos a encontrar tumbas del periodo tardío, pero encontramos una tumba del Imperio Antiguo de Egipto, de la V dinastía. Estamos hablando de una tumba de 4400 años”, dijo Mostafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio.

 

Ambos fueron enterrados en la misma tumba: Behen Wi Ka ostentaba siete títulos y era el sacerdote de la purificación del faraón Kefrén, mientras que Nuwi tenía cinco títulos, entre ellos el de sacerdote de Maat, la diosa de la justicia y la verdad, de acuerdo con la mitología egipcia.

Las tumbas, separadas por pocos metros, se esconden bajo las dunas y tras puertas de piedra caliza, un indicador del poder de los sacerdotes, ya que para obtener tal material era indispensable “el permiso del mismísimo rey”, apostilló el ministro de Antigüedades, Jaled al-Enani.

“Los sarcófagos están en perfectas condiciones porque estaban bien pintados, bien coloreados y bien decorados. Los vamos a exhibir en nuestros museos egipcios, como los de Sharm el-Sheij o Hurgada”, anunció Waziri, después de la visita al yacimiento.

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