El Imam Ali al-Naqi (P) abrió sus ojos al mundo a mediados de zil-hayya (duodécimo mes del calendario islámico) en la ciudad de Medina, situada en la península arábiga.
El tiempo del liderazgo del Imam Hadi duró casi 33 años, de los cuales 13 años pasó en Medina. Durante este tiempo, estuvo al frente del movimiento de los buscadores de la verdad, explicando y extendiendo los principios del Islam auténtico.
El imamato del Hazrat Ali al-Naqi coincidió con el mandato de seis califas de la dinastía usurpadora Abbasí. El gobierno de Motavakel Abasí trasladó a la fuerza al Imam Hadi de Medina al centro del califato de esos días, es decir, a Samarra (situada en Irak), y tuvo a este inmaculado bajo total vigilancia.

El Imam Hadi fue muy popular y sirvió de referencia científica, espiritual y política a la comunidad islámica, hecho que no les gustó a los gobernantes abasíes, por lo que, al igual que sus honorables antepasados, no falleció de muerte natural y fue envenenado el año 254 de la hégira lunar durante el califato de Al-Mu'tazz al-Abasi.
El mundo islámico, entre ellas las ciudades de Irán, realizan ceremonias religiosas por el martirio del Imam Hadi. Los fieles creyentes acuden a las mezquitas para asistir a las ceremonias de luto por el doloroso martirio de este gran guía de los musulmanes.
HispanTV, por su parte, le transmite sus más profundas condolencias a la comunidad musulmana por el aniversario del martirio del décimo Imam de los chiíes.
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