• La sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, EE.UU.
Publicada: martes, 13 de febrero de 2018 6:08
Actualizada: miércoles, 14 de febrero de 2018 6:00

Corea del Norte denuncia las sanciones “despreciables y criminales” que le han impuesto la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y EE.UU., y advierte de que, con tales presiones, tratan de “destruir” la vida de las personas y la salud pública en este país.

“Esto demuestra que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), claramente bajo la férula de EE.UU., se ha convertido en una herramienta para violar el derecho de los pueblos y cometer un bárbaro terrorismo de Estado”, se lee en un comunicado emitido por la misión de Corea del Norte ante la ONU, al que accedió el lunes la cadena estadounidense CBS News.

La nota se emite días después de que el vicepresidente estadounidense, Mike Pence anunciara una nueva ronda de sanciones unilaterales contra Pyongyang, poco antes de su viaje a Corea del Sur para asistir a los Juegos Olímpicos (JJOO) de Invierno, inaugurados el 9 de febrero.

En su comunicado, la misión norcoreana ante la ONU amenazó abiertamente a Washington: “Antes de que sea demasiado tarde, Estados Unidos debe reconocer el prestigio mundialmente aceptado de la RPDC (República Popular y Democrática de Corea), que se ha convertido en un Estado estratégico”.

Corea del Norte denuncia los denodados esfuerzos de EE.UU. para obstaculizar, por medio de presiones y sanciones a Pyongyang, la reciente apertura de relaciones entre las dos Coreas.

Esto demuestra que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), claramente bajo la férula de EE.UU., se ha convertido en una herramienta para violar el derecho de los pueblos y cometer un bárbaro terrorismo de Estado”, se lee en un comunicado emitido por la misión de Corea del Norte ante la ONU.

 

Anteriormente el canciller norcoreano, Ri Yong-ho, acusó a Estados Unidos de “sabotear” los esfuerzos de Pyongyang para normalizar los vínculos con Seúl.

Ayer lunes, Mike Pence, afirmó —a su regreso a EE.UU. procedente de Corea del Sur— que Washington estaría dispuesto a entablar un diálogo sin precondiciones con Corea del Norte, pero al mismo tiempo mantendría la “campaña de máxima presión” contra Pyongyang.

El vicepresidente estadounidense dijo que, en su reunión en Seúl con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, recibió garantías de que los surcoreanos no aceptarían un alivio de sanciones contra Pyongyang por simplemente continuar las conversaciones diplomáticas entre las dos Coreas. “No disminuirá la presión hasta que realmente den pasos significativo hacia la desnuclearización”, advirtió.

El Gobierno norcoreano, que se reserva el derecho legítimo de su país a desarrollar su programa nuclear y balístico “disuasivo”, asegura que no aceptará la desnuclearización hasta que persistan las amenazas de EE.UU.

ftm/nii

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