• Una vista de la Luna desde la ciudad de Panamá, 10 de octubre de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: lunes, 26 de octubre de 2020 18:50

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. confirma que existe agua en la superficie de la Luna.

La revista científica Nature Astronomy ha publicado este lunes dos estudios firmados por científicos estadounidenses, de los cuales uno señala la inequívoca detección de agua molecular (H20) en la Luna y el otro sugiere que aproximadamente 40 000 metros cuadrados de su superficie, de los que un 40 % están en el sur, tiene la capacidad de retener agua en las llamadas trampas frías.

El hallazgo fue realizado por el Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA) de NASA, telescopio a bordo de un avión modificado Boeing 747SP que es un proyecto conjunto de la agencia espacial estadounidense y el Centro Aeroespacial Alemán.

De acuerdo con el estudio, el telescopio de la NASA logró captar luz infrarroja en una longitud de onda que solo puede emitir el agua, ya que no hay otro material en el satélite natural que pudiera emitir esa misma señal.

“Aún no sabemos si podemos usarlo como recurso, pero conocer sobre el agua en la Luna es clave para nuestros planes de exploración Artemisa”, ha manifestado el administrador de la NASA, Jim Bridenstine.

Los responsables de este estudio, encabezado por Casey Honniball, planetóloga de la Universidad de Hawái e investigadora de la NASA, han explicado que el telescopio SOFIA se apuntó al cráter Clavius, de más de 200 kilómetros de diámetro ubicado cerca del polo sur de la Luna.

En sus observaciones, descubrieron que en esta región la abundancia de agua es de unos 200 microgramos por cada gramo de tierra lunar, lo que significa que para poder extraer un litro de agua en la Luna, los astronautas tendrían que juntar cinco toneladas de suelo.

Las observaciones previas, a una longitud de tres micras, señalaban indicios de agua, que “todavía dejaban abierta una explicación alternativa”, pero los nuevos datos “no tienen otra explicación que la presencia de agua molecular”, ha dicho Ignasi Ribas, astrofísico del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC) y del Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC.

Los investigadores estiman que la abundancia en las altas latitudes meridionales es de 100 a 400 gramos de H2O por tonelada de regolito (el material del que está formado la superficie lunar) y la distribución del agua en ese pequeño rango de latitud es resultado de la geología local y “probablemente no un fenómeno global”.

Esa cantidad de agua es mucho menor que en la Tierra, “pero es más que cero”, indica Ribas, quien recuerda que las condiciones en la Luna son extremas por lo que es difícil retenerla pues se evapora y escapa.

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