El representante chino ante las Naciones Unidas, Fu Cong, criticó abiertamente el proyecto de resolución impulsado por Estados Unidos y Baréin en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) que exige a Irán el cese de ataques, la colocación de minas y el cobro de peajes en el estrecho de Ormuz.
Fu consideró que aprobar una resolución en esta etapa no contribuiría a mejorar la situación y subrayó la necesidad de que ambas partes participen en negociaciones serias y de buena fe para resolver el asunto.
La aprobación de la iniciativa estadounidense-bareiní “no sería útil”, remarcó el enviado chino.
El enviado chino señaló que, si la decisión dependiera de Pekín, en su calidad de presidente actual del Consejo de Seguridad de la ONU, compuesto por 15 miembros, la resolución no avanzaría hacia una votación.
Hace apenas un mes, Rusia y China ya vetaron una resolución similar patrocinada por EE.UU. bajo el argumento de que estaba “sesgada contra Irán”. Moscú y Pekín sostienen que el estrecho de Ormuz es una vía internacional cuya seguridad debe gestionarse mediante el diálogo regional, no con imposiciones externas.
EE.UU. acusa a Irán de sabotear buques y minar las aguas; Irán considera injusto e inaceptable que EE.UU. busque la seguridad y la navegación libre por Ormuz y al mismo tiempo imponga un bloqueo naval a los puertos iraníes.
“La única solución sostenible en el estrecho de Ormuz es el fin permanente de la guerra, el levantamiento del bloqueo marítimo y la restauración del tránsito normal”, destacó el representante iraní ante las Naciones Unidas, Amir Said Iravani.
La República Islámica ha mantenido el control sobre esta vía fluvial estratégica desde los primeros días de la guerra no provocada estadounidense-israelí, como parte de sus medidas de autodefensa, estableciendo nuevas regulaciones para impedir la navegación de buques pertenecientes a adversarios y sus aliados.
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