• Una estación de servicio en Estados Unidos con surtidores de combustible.
Publicada: sábado, 16 de mayo de 2026 1:50

Washington investiga el hackeo de sistemas de medición de combustible en gasolineras de EE.UU. y señala a Irán como principal sospechoso, aunque si pruebas.

Según ha informado este viernes la cadena estadounidense CNN, los atacantes explotaron vulnerabilidades en los sistemas automáticos de medición de tanques (ATG, por sus siglas en inglés), algunos de los cuales estaban conectados a internet sin contraseñas sólidas ni medidas básicas de protección. Esta brecha habría permitido alterar los datos visibles en los paneles de control, sin modificar el nivel real de combustible almacenado.

Por ahora no se han registrado daños físicos ni interrupciones operativas, pero las autoridades consideran el incidente especialmente sensible por afectar a infraestructura crítica. Expertos en ciberseguridad advierten que, en escenarios hipotéticos, un acceso no autorizado podría incluso ocultar fugas reales de gas o combustible al interferir con los sistemas de detección.

Funcionarios estadounidenses atribuyen los ataques a actores vinculados a Irán, citando precedentes de intrusiones similares contra infraestructuras energéticas. No obstante, fuentes cercanas a la investigación subrayan que la atribución definitiva sigue abierta debido a la falta de evidencia forense concluyente, lo que podría impedir identificar con certeza a los responsables.

Si se confirmara la implicación iraní, este sería uno de los episodios más recientes de amenazas contra infraestructura crítica estadounidense en el contexto de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

El caso también podría generar presión política adicional sobre el Gobierno del presidente Donald Trump, en un momento en que el aumento del precio de la gasolina se ha convertido en un tema sensible. Una encuesta reciente de CNN indica que el 75 % de los adultos afirma que el conflicto ha afectado negativamente a sus finanzas personales.

La campaña de intrusiones ha reavivado las advertencias de expertos y reguladores sobre la persistente vulnerabilidad de infraestructuras críticas en Estados Unidos, pese a años de recomendaciones federales para reforzar su seguridad digital.

 

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra de agresión ilegal y no provocada contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y atacando instalaciones nucleares, escuelas, hospitales e infraestructura civil lo que desencadenó una represalia iraní a gran escala con misiles y drones contra objetivos israelíes y activos militares estadounidenses en toda la región de Asia Occidental.

Además, la imposición de restricciones por parte de Irán al tránsito de buques en el estrecho de Ormuz —una vía estratégica por la que circula aproximadamente el 20 % del petróleo y el gas natural licuado a nivel mundial— ha contribuido a incrementar la presión sobre los mercados energéticos internacionales, lo que se ha traducido en un aumento de los precios del combustible en Estados Unidos debido a la mayor incertidumbre en el suministro global.

zbg/ncl