El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reafirmó ante su homólogo francés, Emmanuel Macron, el compromiso de su Gobierno de reducir a cero la deforestación ilegal en la Amazonía hasta 2030, un compromiso que sufrió fuerte revés durante el mandato del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro.
En un gesto simbólico, Lula recibió a Macron en Belém, la ciudad del norte del país que en 2025 acogerá la COP30 contra el cambio climático. El líder progresista destacó que Brasilia busca convencer al mundo de que los países que ya desforestaron sus bosques, como los europeos, tienen que contribuir para que los países que aún conservan importantes áreas ambientales puedan protegerlas.
El viaje de 3 días de Macron es el primero de un presidente francés a Brasil en 11 años. En el evento, Macron condecoró al cacique Raoni con la Legión de Honor, la más alta distinción de gala, por su lucha para proteger la selva tropical y los derechos indígenas.
Los mandatarios lanzaron un plan para recaudar MIL millones de euros de inversión pública y privada durante los próximos cuatro años para invertir en economía sostenible en la Amazonía, el 60% de la cual se ubica en Brasil.
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