• Un cartel con los retratos del rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, y su hijo, el príncipe heredero Muhamad bin Salman, 18 de octubre de 2018. (Foto: AFP).
Publicada: lunes, 22 de octubre de 2018 3:15
Actualizada: martes, 23 de octubre de 2018 3:04

Tras admitir la muerte de Khashoggi en el consulado de Riad en Turquía, el rey y el príncipe heredero saudíes dieron el pésame al hijo del periodista.

Según ha informado este domingo la agencia de noticias saudí SPA, el rey de Arabia Saudí, Salman bin Abdelaziz Al Saud, y el príncipe heredero, Muhamad bin Salman, llamaron por teléfono a Salah Jamal Khashoggi, hijo del comunicador, para expresarle sus condolencias.

Salah, como alega el medio, ha agradecido al rey y expresado su “sincero agradecimiento” a su hijo, gobernante de facto del reino árabe, por las respectivas llamadas.

El mundo en una inopinada reacción —boicot a un foro económico, condenas, y cese de ventas de armas— ha puesto sobre las cuerdas a las autoridades saudíes por lo ocurrido el 2 de octubre a Jamal Khashoggi, tras ingresar al consulado saudí en Estambul (Turquía).

Las autoridades saudíes, que en un principio negaron cualquier implicación en la desaparición del periodista —crítico con las políticas de los Al Saud—, admitieron el viernes que Khashoggi murió en la sede diplomática saudí de Estambul como resultado de una “pelea”

 

Turquía afirma que sus investigaciones concluyen que Khashoggi murió en el consulado y, este domingo, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha anunciado que el próximo martes revelará toda la verdad sobre este crimen. 

Mientras tanto, de acuerdo con un escueto reporte de la agencia turca Anadolu, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que consideró “creíble” la explicación de Riad sobre la muerte del periodista, ha telefoneado a Erdogan y, ambos líderes han visto necesario aclarar el caso en todos sus aspectos.

Se han multiplicado las condenas internacionales al asesinato del columnista del diario estadounidense The Washington Post, ordenado desde las altas esferas del poder en Arabia Saudí; no obstante, ha sido notoria la inacción occidental ante otras barbaridades de Riad, como el “infierno” a que somete a los niños de Yemen o el secuestro del primer ministro libanés, Saad Hariri, el año pasado.

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