• Cargamento confiscado que contenía pieles de burro en la provincia de Kunduz, en el norte de Afganistán.
Publicada: domingo, 8 de enero de 2017 2:56

El contrabando de la piel del burro está en auge en Afganistán, los terroristas la compran para esconder las minas a fin de evadir detectores de explosivos.

Así constata un ciudadano afgano vecino de Kandahar (sur), quien dice que por estas pieles se pagan alrededor de 200 dólares norteamericanos, y por ello, afirma que el mercado de la venta del cuero del burro está en auge y hay días que se venden hasta 100 unidades de esta especie en los mencionados mercados callejeros.

Según informaron el sábado los medios afganos, el Gobierno de Afganistán ha prohibido el contrabando del referido pellejo, una vez observado el aumento de la matanza colectiva de burros con el objetivo de vender su piel tan valorada.

Recientemente, las autoridades de Kunduz (norte) han descubierto y confiscado más de 1000 unidades de dichas pieles, tras observar un cargamento que inicialmente transportaba pieles de vaca.

El jefe de Policía de Kunduz, Mohamad Masum Hashemi, ha señalado que una vez detenidos los dueños de los cargamentos, estos indicaron que el destino final de estas pieles era el extranjero. No obstante, el funcionario aclara que el transporte en realidad se dirigía hacia la mencionada ciudad.

Cargamento confiscado que contenía pieles de burro en la provincia de Kunduz, en el norte de Afganistán.

 

De ahí que los afganos se dieron cuenta que las pieles se iban a vender a los talibanes, puesto que la provincia de Kunduz es un lugar muy frecuentado por los terroristas.

Tras arduas investigaciones se ha revelado que los talibanes una vez comprada estas pieles, las usan para ocultar las minas que colocan en las orillas de las carreteras de dicha zona, y de esta manera, los detectores de los explosivos no son capaces de localizarlas.

Por otro lado, el portavoz del Ministerio afgano del Interior, Sadiq Sadiqi, ha manifestado que los terroristas también usan los referidos cueros para confeccionar chalecos explosivos.

Asimismo, la carne y la grasa corporal de los burros se mandan a China, donde se vende su carne para consumo humano, mientras que la referida grasa se utiliza en la fabricación de cosmética.

En 2001, EE.UU. y sus aliados invadieron Afganistán como parte de la llamada “guerra contra el terrorismo”. La ofensiva apartó del poder al grupo armado Talibán, pero la inseguridad, pese a la presencia de soldados extranjeros, sigue haciendo estragos en todo el territorio. Además de la expansión de la banda extremista EIIL (Daesh, en árabe) en dicho país.

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