Se trata de un estudio epidemiológico hecho por un grupo de investigación francés liderado por el Instituto de Investigación Agronómica (INRA) y el Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica, que ha trabajado en base al análisis de datos de una muestra de 68 956 participantes, entre 2009 y 2016.
“A lo largo de los siete años de seguimiento, 1340 nuevos casos de cáncer se han registrado sobre la base de documentos médicos. Una reducción del 25 % del riesgo de cáncer se ha observado en los consumidores habituales de alimentos bío (...) especialmente pronunciada en el caso de cáncer de pecho y linfomas”, explica el INRA en un comunicado recogido el lunes por la revista JAMA Internal Medicine.
El estudio dividió a los participantes en cuatro grupos de acuerdo con el tipo de alimentos orgánicos ingeridos. Luego se contabilizó el número de casos de cáncer en cada grupo en cuatro años y medio de promedio. De los casi 70 000 participantes en el estudio, un 78 % eran mujeres, y la media de edad era de 44 años.
A lo largo de los siete años de seguimiento, 1340 nuevos casos de cáncer se han registrado sobre la base de documentos médicos. Una reducción del 25 % del riesgo de cáncer se ha observado en los consumidores habituales de alimentos bío (...) especialmente pronunciada en el caso de cáncer de pecho y linfomas”, explica el Instituto de Investigación Agronómica (INRA) en un comunicado.
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