"Durante el embarazo y la lactancia las necesidades nutricionales de la mujer son mayores que en otros momentos. Por eso, la dieta debe suministrar todos los elementos necesarios para el desarrollo del feto y del bebé", indica el jefe del servicio de endocronología y nutrición del Hospital Quirón Málaga (España), el doctor José Manuel García Almeida.
Si la alimentación de la madre en el embarazo sigue un patrón mediterráneo, los niños tendrán una mejor salud en su desarrollo y crecimiento, previniendo enfermedades como la diabetes del adulto o el desarrollo de patologías cardiovasculares", apuntan los médicos.
"Si la alimentación de la madre en el embarazo sigue un patrón mediterráneo los niños tendrán una mejor salud en su desarrollo y crecimiento, previniendo enfermedades como la diabetes del adulto o el desarrollo de patologías cardiovasculares", apunta el médico.
La dieta mediterránea está basada en una alimentación variada y equilibrada. Aporta fibra y antioxidantes que se encuentran en cultivos tradicionales como el pan, cereales, aceite de oliva, hortalizas, fruta, frutos secos y legumbres. Pescado, aves de corral, productos lácteos y huevos que son una fuente de proteínas, y en menor medida carnes y grasas animales.
Durante el periodo pregestacional, según subraya el especialista, es recomendable tomar durante la segunda mitad del embarazo un extra calórico de entre 250 y 300 kcal, reforzar el aporte de calcio con un plus de lácteos porque el feto coge alrededor de 200 miligramos al día del aporte materno y aconseja empezar a tomar antes de concebirlo un aporte superior de ácido fólico ya que previene malformaciones.

Para terminar, sugiere aumentar la ingesta de hierro y, a su vez, de vitamina C para facilitar su asimilación. En el periodo de lactancia, el especialista recomienda aumentar aun más el aporte de calcio hasta los 700 gramos al día y 500 kcal.
También es necesario mantener una buena hidratación porque la formación de leche materna lo requiere y evitar el alcohol, el tabaco y otros productos perjudiciales para el bebé. Todas estas sugerencias y un estilo de vida mediterráneo favorecen tanto a la madre como al hijo.
Sin embargo, el doctor García Almeida recuerda que las pautas deben ser evaluadas por ginecólogos, endocrinos y médicos de familia que estén haciendo un seguimiento de la embarazada.
"El control de la alimentación, del tiroides, de la glucosa y del peso son las áreas principales de apoyo al seguimiento de la mujer embarazada y en período de lactancia", concluye.
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