• Instante del lanzamiento de prueba de un misil de crucero hipersónico ruso Zircon, desde algún lugar de la Federación Rusa. (Foto: geopolitica.ru)
Publicada: martes, 3 de agosto de 2021 20:25
Actualizada: martes, 3 de agosto de 2021 21:42

Rusia usaría su avanzado sistema de misiles de crucero hipersónicos Zircon para atacar Kiev, la capital ucraniana, si Ucrania invadiera la península de Crimea.

En el contexto de exitosas pruebas recientes de los misiles de crucero hipersónicos Zircon por parte de Rusia, el portal ruso de aviación Avia.Pro sostiene en un informe publicado el martes que Moscú podría atacar con esta nueva arma la ciudad de Kiev, si Ucrania de repente decide tomar medidas peligrosas contra Crimea.

El medio señala que las capacidades de los misiles hipersónicos rusos Zircon son suficientes para lanzar un ataque preciso y demoledor contra Kiev y objetivos militares clave de Ucrania en tan solo 5 minutos. 

De hecho, agrega la publicación que no se está hablando del uso de armas estratégicas, sino que, gracias al poder destructivo de los Zircon, se puede infligir una devastación casi crítica, sin mencionar que un ataque con una carga completa del poderoso misil de crucero hipersónico pondrá fin rápidamente a cualquier disputa bélica dirigida contra Rusia.

“Mientras Kiev anuncia sus planes para apoderarse de Crimea y cuenta historias sobre cómo destruirá el puente de Crimea, Rusia está poniendo a prueba con éxito sus capacidades defensivas ante un agresor potencial”, anota el reporte, citando a un experto.

 

De acuerdo al analista consultado, el problema para Kiev reside en que a día de hoy no hay medios para contrarrestar las armas hipersónicas en el mundo y esto, agrega el experto, hará que Ucrania piense detenidamente si debe seguir mostrándose propenso a agredir las fronteras de Crimea que son parte del territorio de la Federación Rusa.

Ucrania está involucrada en una guerra con los independentistas en la región de Donbás. La tensión en esta zona, escenario desde 2014 de una guerra entre el Ejército ucraniano y los prorrusos, se escaló en la primavera (boreal) con acusaciones mutuas entre Kiev y Moscú de la movilización de tropas y los preparativos para una posible ofensiva, que por suerte no se produjo.

En tanto que Kiev trata de achacar a Moscú el conflicto en la región oriental de su territorio, en busca de retomar el control de la península de Crimea anexionada por Moscú en 2014, tras un referéndum no reconocido por los países occidentales.

En esta coyuntura, las autoridades rusas, en múltiples ocasiones, han rechazado las acusaciones de injerir en los asuntos internos de Ucrania y culpan al Occidente, liderado por EE.UU., de incitar a Kiev a un nuevo conflicto y de desestabilizar las fronteras occidentales rusas.

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