• Unidades de lanzaderas móviles del sistema antiaéreo ruso S-400.
Publicada: domingo, 21 de abril de 2019 9:10

Rusia debe fortalecer sus sistemas antiaéreos S-400 para responder a la amenaza que supone el nuevo misil supersónico Rampage de Israel.

Según reveló la revista alemana Telepolis en un artículo publicado el viernes, el régimen israelí ha desarrollado el nuevo misil aire-tierra Rampage que, supuestamente, es capaz de superar a los sistemas de defensa aérea S-300 de Rusia.

Florian Rotzer, el autor del artículo, afirmó que recientemente el ejército israelí había utilizado esos nuevos misiles en un ataque contra la provincia siria de Hama (oeste).

De hecho, argumentó Rotzer, para Israel, los Rampage son vistos como una respuesta al despliegue de los S-300 rusos en el país árabe y confía en que estos misiles puedan “burlar” los sistemas de defensa aérea de Rusia.

Conforme al autor, Moscú ahora tendrá que mostrar la efectividad de los sistemas antimisiles S-400, que ya se ha desplegados en Siria para proteger las bases de Rusia.

 

El Rampage, desarrollado por las compañías Israel Military Industries (IMS) e Israel Aerospace Industries (IAI), fue presentado por primera vez en junio del 2018. El misil mide 4,5 metros de largo, pesa 570 kilogramos y tiene un alcance de hasta 150 kilómetros, tal como aseveró Telepolis.

Un informe publicado en febrero pasado por el portal estadounidense The National Interest indicó que los sistemas antiaéreos rusos S-300 representan una seria amenaza para los cazas israelíes que operan en Siria.

Desde el estallido del conflicto en Siria en 2011, el régimen de Tel Aviv ha lanzado frecuentes ataques aéreos y con fuego de artillería contra las posiciones del Ejército sirio para apoyar a los terroristas y frenar las victorias del pueblo ante las bandas ultraviolentas.

A principios de octubre, Rusia finalizó la entrega de los sistemas S-300 a Siria, en un intento para reforzar la capacidad de la defensa aérea del Ejército sirio ante los bombardeos enemigos, además de aumentar el nivel de seguridad de los militares rusos presentes en el país árabe.

El sistema de defensa aérea S-400 de Rusia, desplegado en 2015 en su base aérea de Hmeimim en Siria, puede apuntar a docenas de aviones enemigos simultáneamente a distancias de hasta 400 kilómetros, y es capaz de interceptar misiles a unos 120 kilómetros. Igualmente, sus misiles pueden viajar a mil metros por segundo y alcanzar objetivos de bajo vuelo a solo unos metros de altitud.

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