“No hemos logrado una victoria decisiva, ni en Gaza, ni contra Hezbolá, ni siquiera contra Irán”, ha afirmado este lunes Yoav Kisch, el ministro de educación israelí y una de los funcionarios cercanos al primer ministro Benjamín Netanyahu, durante una conferencia organizada por diarios hebreos Ynetnews y Yedioth Ahronoth.
Los comentarios de Kisch se producen mientras Israel prosigue sus operaciones militares en distintos frentes, sin haber logrado los objetivos fijados para la guerra.
El ministro israelí también ha afirmado que la información que posee sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán proviene de los medios de comunicación y ha sostenido que la cobertura mediática en torno a dicho acuerdo ha sido exagerada.
Las críticas contra las guerras de Israel se intensifican en momentos en que Netanyahu y el ministro de asuntos militares del régimen, Israel Katz, han ordenado este lunes nuevos ataques contra los suburbios del sur de Beirut, una medida considerada una nueva fase de la expansión de la guerra contra el Líbano.
Al mismo tiempo, mientras las fuerzas israelíes avanzan en zonas del sur del Líbano, continúan los enfrentamientos con Hezbolá, que responde a las agresiones israelíes mediante operaciones con misiles y drones.
Desde el fin de la agresión no provocada estadounidense-israelí de febrero contra el país persa y el inicio de la tregua anunciada el 8 de abril entre Irán y EE.UU., Teherán ha anunciado en repetidas ocasiones el fin de la guerra del régimen de Tel Aviv contra el Líbano como una de sus condiciones para una tregua de paz sostenible con Washington.
Los sangrientos ataques israelíes contra zonas residenciales en el sur del Líbano se producen a pesar de que rige un frágil alto el fuego entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) desde el 17 de abril. Pese a que el régimen de Israel afirma que sus agresiones buscan acabar con Hezbolá, las principales víctimas son la población civil.
