El secretario general de la OSCE, Lamberto Zannier, y el ministro de Exteriores de Rusia, durante su reunión han discutido entre otros temas la amenaza del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), el conflicto sirio, la migración en Europa, y centraron sus conversaciones en el conflicto ucraniano.
En el encuentro, los altos funcionarios han confirmado su mutuo interés en aumentar el número de observadores de la misión de la OSCE en el este de Ucrania hasta 1000 personas.
Kiev y las repúblicas independentistas de Donbás alcanzaron un acuerdo para la retirada de las armas de calibre inferior a 100 milímetros a finales de septiembre. Según ese acuerdo, las partes tienen 41 días para retirar completamente ese tipo de armas.
Zannier ha afirmado que realizan un papel muy importante como observadores en el conflicto ucraniano pese a que ambas partes no proporcionan a los inspectores un completo acceso a las zonas afectadas por la guerra. Sin embargo, la organización recalcó que continuará trabajando para ayudar a la regulación del conflicto.
La OSCE ha afirmado que puede contribuir en la solución de conflictos en otras regiones del planeta ya que tiene gran experiencia en supervisar la ayuda humanitaria, la recuperación de la infraestructura, incluyendo las líneas de suministro de energía y agua potable. Precisamente Rusia anunció su apoyo a la organización.
El secretario general de la OSCE anunció que la organización tiene ideas para resolver entre otras, la crisis de la migración en Europa así como las crisis en países del Oriente Medio.
En cuanto a la lucha contra el terrorismo, Zannier afirmó la necesidad de crear una coalición internacional más eficaz en la lucha contra organizaciones terroristas como Daesh.
Cristian Eloy Torres, Moscú.
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