Ahmad al-Asir ha sido detenido cuando intentaba abandonar El Líbano con destino a Nigeria, vía El Cairo con un pasaporte palestino falso.
El líder radical salafista es prófugo de la justicia desde que lideró hace 2 años unos cruentos enfrentamientos contra el Ejército libanés en Abra, un barrio en Sidón, al sur de El Líbano, donde resultaron muertos 18 soldados libaneses así como 40 insurgentes takfiríes.
Un juez militar solicitó en 2014 la pena de muerte contra Al-Asir y otros 56 extremistas por su implicación en los sangrientos enfrentamientos de junio de 2013 en Sidón.
El fiscal general del Estado, Samir Hamoud, ha expresado que Al-Asir será enjuiciado por un tribunal militar en breve dado que ya existe una acusación contra él, emitida por un juez de instrucción militar.
También eran seguidores de este clérigo extremista los terroristas de las Brigadas de Abdolá Azzam, un grupo vinculado a Al-Qaeda, que en noviembre de 2013 cometió el doble atentado suicida contra la embajada de Irán en Beirut, que causó la muerte a 25 personas y heridas a más de un centenar.
Expertos en la lucha antiterrorista coinciden en señalar que la detención de Al-Asir representa un significativo golpe a los movimientos extremistas que operan a lo interno del país por su especial vinculación con Al-Qaeda y otros grupos terroristas.
Alberto García Watson, Beirut.
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