Al inicio de este sexenio, todo era optimismo para el Gobierno Federal, ya que las reformas estructurales habían sido aprobadas por el Congreso. La que más despertó polémica fue la reforma energética porque abrió a la inversión extranjera un tema tabú en México. La exploración petrolera.
Luego de 70 años en los que la explotación petrolera fue un mercado cerrado para Pemex, ocurrió la primera subasta para explorar campos petrolíferos en aguas someras en las costas de Veracruz, Campeche y Tabasco. 14 bloques estaban a disposición de empresas extranjeras, pero solo fueron otorgadas dos. Tema criticado con severidad por legisladores de oposición.
En la primera fase de la llamada Ronda 1, participaron 18 firmas, 15 internacionales y 3 nacionales. Buscaban aceite ligero, extra pesado y gas, pero fueron poco atractivos, para los legisladores la apertura para la exploración de hidrocarburos fue precipitada.
La reforma energética fue motivo de uno de los debates más álgidos en el Congreso mexicano. Los legisladores del partido en el poder, defendieron de manera firme la propuesta gubernamental, ante los argumentos de la oposición que con el escaso interés de la primera subasta, perciben que ellos tenían la razón.
Arturo Calvillo, Ciudad de México.
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