Desde 1997 y hasta hace una semana, éste era el lecho de un río seco. La explicación, posiblemente la tienen los agroexportadores que trabajan atrás, en las montañas.
Pero el efímero regreso del río es apenas la introducción a la catástrofe. De las riquezas mineras, el pueblo de Copiapó obtiene sequía y barro.
Alejandro Kirk, Chile
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