• Puertorriqueños piden renuncia de Padilla por reforma fiscal
Publicada: jueves, 12 de marzo de 2015 10:14
Actualizada: lunes, 13 de abril de 2015 5:25

La reforma fiscal e impositiva que promueve el Gobierno de Puerto Rico no avanza, y las expectativas de recaudación se desvanecen. El descontento de los ciudadanos no detiene su alza y cientos de miles ya impulsan la destitución del gobernador de su cargo.

El creciente malestar social por la reforma fiscal sin precedentes que impulsa el gobernador García Padilla, ha puesto en jaque al Gobierno y forzado a que los sectores primarios como la salud y la educación, como así también los bienes básicos de consumo deban ser exceptuados del alcance de la nueva carga impositiva fijada por un Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 16 por ciento.

Dichas exenciones terminaron socavando los objetivos iniciales de la reforma para lograr una recaudación anual de unos 1200 millones de dólares y terminaron llevando esa cifra a solamente la mitad.

Los expertos critican no solo la falta de efectividad de la reforma sino también el carácter proselitista del raid mediático del gobernador.

Miles de ciudadanos puertorriquenses lanzaron una petición a la Casa Blanca y al Congreso de Estados Unidos para que se comience un proceso de destitución de García Padilla de la primera magistratura.

La iniciativa ya sobrepasa más de 70 mil firmas y se encuentra a solo 30 mil de tener que ser considerada por el presidente estadounidense, Barack Obama, dado que la Constitución de EE.UU. le da la potestad de intervenir en la isla en casos de gravedad institucional. Diversos partidos trabajan para reducir los alcances de esa potestad.

Tanto el sector político como la ciudadanía coincidieron en que los resultados del petitorio ante la Casa Blanca pueden no llegar a tener un efecto inmediato. Sin embargo, dichos sectores expresaron que la iniciativa ciertamente se convirtió en un símbolo concreto del malestar general que quiere expresar el pueblo respecto a la coyuntura actual.

A más de 117 años de la invasión a Puerto Rico, Washington continúa sin intervenir seriamente ante la grave situación económica, social y política que viven 3,5 millones de ciudadanos norteamericanos en el Caribe.

Carlos Rubén Rodríguez, San Juan.

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