• El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Qaribabadi
Publicada: lunes, 27 de julio de 2026 19:48

El viceministro de Exteriores iraní afirmó que EE.UU. presentó en Islamabad una propuesta con demandas extremistas, rechazada firmemente por la delegación iraní.

El primer congreso de “Especialistas Juristas Yanfada” se celebró el domingo, con la presencia del vicecanciller iraní para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qaribabadi, así como de un grupo de juristas, profesores universitarios y activistas del ámbito legal.

Qaribabadi reiteró que “las negociaciones comenzaron en Islamabad y la parte estadounidense presentó una propuesta en la que se reflejaban demandas extremistas. La delegación iraní rechazó dicha propuesta de manera explícita”.

“La parte estadounidense declaró que, en caso de que esta propuesta fuera rechazada, las negociaciones se considerarían fracasadas y ellos regresarían. Finalmente, eso fue lo que ocurrió y la delegación estadounidense abandonó las conversaciones”, aclaró Qaribabadi.

A continuación, agregó que por parte de la delegación iraní no hubo ningún intento de insistencia ni súplica para continuar las negociaciones, y esta postura fue un ejemplo de la diplomacia digna de la República Islámica de Irán”.

 

El viceministro se refirió a los acontecimientos relacionados con el estrecho de Ormuz y afirmó que “después de que la República Islámica de Irán, tras los crímenes cometidos por Estados Unidos y hace algo más de dos semanas, volviera a cerrar el estrecho de Ormuz, se celebraron conversaciones en Omán”.

“La insistencia de la otra parte (delegación de EE.UU.) era que la ruta sur del estrecho de Ormuz, que había sido abierta para el tránsito de los buques, permaneciera abierta hasta que las negociaciones entre Irán y Omán llegaran a un resultado, y que después fuera cerrada; sin embargo, la delegación iraní no aceptó esta propuesta”, explicó.

Qaribabadi hizo hincapié claramente que, independientemente del resultado de las negociaciones, la política fundamental de la República Islámica de Irán ha estado definida desde el inicio de la guerra y que este tipo de propuestas no serán aceptadas.

Después de tales demandas estadounidenses “continuó la política de mantener cerrado el estrecho de Ormuz y aplicar un estricto cerco marítimo, lo que también constituye una manifestación de la diplomacia de la República Islámica de Irán”, finalizó Qaribabadi.

Estados Unidos e Israel lanzaron el 28 de febrero de 2026 una guerra de agresión no provocada contra Irán, asesinaron al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y atacaron instalaciones nucleares, escuelas y hospitales.

Irán respondió a la agresión con más de decenas de oleadas de ataques de represalia, antes de que un alto el fuego mediado por Pakistán entrara en vigor el 8 de abril.

Posteriormente se firmó un Memorando de Entendimiento para poner fin a las hostilidades en todos los frentes, pero Washington reanudó las ofensivas militares a gran escala menos de tres semanas después, alegando acusaciones sobre supuestas amenazas a la navegación en el estrecho de Ormuz.

Se trata de la segunda guerra impuesta a Irán dentro de pocos meses (la de junio de 2025 y la actual, iniciada en febrero de este año) mientras participaba en negociaciones, lo que, según la postura de Teherán, refuerza la convicción de que Washington utiliza la diplomacia como cobertura para preparar acciones militares, en lugar de asumirla como un camino genuino hacia la paz.

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