Manifestantes se concentraron en la capital peruana para rechazar la presencia de Marco Rubio, alertando sobre el sometimiento de los recursos estratégicos a los intereses de EE.UU. La protesta dejó en claro la resistencia ciudadana ante la interferencia de la Casa Blanca en la región.
Recientemente Carlos Espá anunció la ruptura diplomática con Irán, pero Teherán tildó la medida de "gesto vacío" al aclarar que ni existían lazos reales.
Bajo el discurso de la cooperación y la seguridad, Washington pretende consolidar su hegemonía militar y económica sobre los recursos estratégicos de Latinoamérica.
Rubio planteó trabajar con el régimen de Fujimori para proyectar dos siglos de relación bilateral alineada a la agenda de EE.UU. Asimismo, definió al Perú como una pieza clave para sus intereses estratégicos fuera de la OTAN.
Aarón Rodríguez, Lima.
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