Human Rights Watch (HRW) y la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de Harvard trajeron el tema el miércoles, el uso reciente de municiones de fósforo blanco por parte del régimen israelí en el Líbano, y pusieron de manifiesto la necesidad de establecer nuevas normas internacionales que regulen estas armas devastadoras.
El informe, de 45 páginas, “Quemaduras sin control: los efectos inhumanos de las municiones de fósforo blanco y la necesidad de reforzar el derecho internacional”, documenta 23 incidentes verificados en los que fuerzas israelíes utilizaron estas municiones en el sur del Líbano entre marzo y mayo de 2026.
El informe también describe los terribles daños que estas armas han causado en conflictos armados en los últimos años. Las municiones de fósforo blanco, que generan fuego cuando su carga entra en contacto con el oxígeno, no están actualmente reguladas por ningún tratado internacional específico.
“Las municiones de fósforo blanco pueden causar quemaduras atroces y provocar daños físicos, psicológicos y socioeconómicos de por vida”, señaló Bonnie Docherty, asesora sénior sobre armas de Human Rights Watch y profesora de la Clínica Internacional de DD.HH. de la Facultad de Derecho de Harvard.
Además, subrayó que “los Estados deberían condenar el uso continuado de municiones de fósforo blanco, impulsar nuevas conversaciones internacionales sobre esta cuestión y garantizar que el derecho internacional responda adecuadamente al inaceptable costo humano de estas armas”.
Según HRW, el uso de este armamento viola las normas de los derechos humanos. Las municiones de fósforo blanco que estallan en el aire sobre zonas pobladas tienen efectos indiscriminados —es decir, no pueden distinguir entre combatientes y población civil.
Sin embargo, pese a sus efectos incendiarios, las municiones de fósforo blanco no están comprendidas en el Protocolo 3 de 1980 de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCAC), dedicado a regular las armas incendiarias.
Los últimos ataques se han producido pese a un acuerdo marco mediado por Estados Unidos y firmado en junio, que contempla la retirada gradual de Israel y el cese de las hostilidades. Sin embargo, Washington ha presionado al Gobierno libanés para que desarme al Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá).
A pesar del alto el fuego, las fuerzas israelíes ocupan actualmente varias zonas del sur del Líbano, algunas desde hace décadas.
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