El vicecanciller de Irán para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qaribabadi, publicó el sábado un mensaje en su cuenta de la red social X con motivo del 39.º aniversario del bombardeo químico contra Sardasht, una pequeña ciudad de la provincia iraní de Azerbaiyán Occidental, perpetrado por el régimen del exdictador iraquí Sadam Husein con respaldo occidental.
“Sardasht no fue solo víctima de las bombas químicas; fue víctima de un doble rasero y del silencio frente a países (en especial Alemania, Estados Unidos, Inglaterra y Países Bajos) que armaron al régimen de Sadam con estas armas inhumanas y luego cerraron los ojos ante el sufrimiento de miles de víctimas”, afirmó Qaribabadi.
Asimismo, subrayó que Irán continuará persiguiendo con seriedad y exigiendo “responsabilidades a los autores de este crimen”.
El 28 de junio de 1987, el régimen de Sadam lanzó bombas de gas mostaza sobre Sardasht, causando la muerte de al menos 119 civiles y dejando heridos a unos 8000 más, muchos de los cuales siguen sufriendo los efectos a largo plazo de la exposición a sustancias químicas.
Los países occidentales, incluidos Alemania, los Países Bajos, Reino Unido, Francia y Estados Unidos contribuyeron en ese momento al programa de armas químicas de Irak.
Según el canciller iraní, Seyed Abás Araqchi, los gobiernos occidentales que permanecieron en silencio ante el uso de armas químicas por parte de Irak contra Irán se han convertido ahora en participantes directos de la agresión contra la República Islámica.
Asimismo, ha asegurado que “el pueblo iraní nunca olvidará a los autores de estos crímenes ni a sus cómplices”, y seguirá buscando justicia para las víctimas del ataque químico.
nht/tmv
