• Regreso de prisioneros de guerra iraníes a su país tras ser liberados de las cárceles del extinto régimen iraquí de Sadam Husein, agosto de 1990.
Publicada: domingo, 16 de agosto de 2026 18:16

El Ejército iraní asegura que su experiencia y el legado de sus mártires refuerzan su capacidad defensiva y advierte que toda amenaza será neutralizada ante su fe.

En un comunicado emitido este domingo con motivo del aniversario del regreso de los prisioneros de guerra iraníes a su país tras ser liberados de las cárceles del extinto régimen iraquí de Sadam Husein, el Ejército ha destacado el papel de los veteranos y excombatientes en la consolidación de la capacidad defensiva de Irán.

El Ejército de la República Islámica de Irán ha señalado que el regreso de los prisioneros de guerra representa mucho más que su retorno físico al país, al considerarlo una manifestación de la voluntad de resistencia frente al cautiverio y las adversidades.

“La vuelta de los prisioneros de guerra no fue un simple regreso físico, sino una manifestación de una voluntad inquebrantable en la tierra de Irán”, ha señalado el comunicado, al destacar la resistencia de quienes soportaron años de cautiverio.

 

La institución castrense ha subrayado que las experiencias acumuladas por los veteranos y los prisioneros de guerra, junto con el legado de los mártires, han contribuido a fortalecer la capacidad del Ejército.

“Hoy, el Ejército de la República Islámica de Irán, apoyándose en el legado de los mártires y en las valiosas experiencias de los veteranos y prisioneros de guerra, ha alcanzado un nivel de poderío en el que cualquier amenaza será neutralizada ante la barrera defensiva de la fe y la especialización”, ha afirmado.

La lealtad a la patria y la obediencia al Líder son la clave para superar las crisis

El comunicado también destacó que las nuevas generaciones del Ejército toman como referencia las experiencias de los prisioneros de guerra y veteranos, y consideran la lealtad a la patria y la obediencia al Líder de la Revolución como la única clave para superar todas las dificultades.

 

Asimismo, el Ejército ha afirmado que mantendrá viva la memoria de quienes soportaron el cautiverio y señaló que la victoria no se limita al campo de batalla, sino que también implica preservar la dignidad humana y transmitir fielmente las experiencias de resistencia.

La guerra impuesta por el régimen de Sadam Husein contra Irán comenzó en septiembre de 1980, cuando las fuerzas militares iraquíes, con el apoyo de Occidente, lanzaron ataques contra territorio iraní. El conflicto se prolongó durante ocho años y terminó tras la aceptación por parte de Irán de la Resolución 598 del Consejo de Seguridad de la ONU.

El 17 de agosto de 1990, los combatientes cautivos iraníes regresaron al territorio persa tras resistir largos años de encarcelamiento en las prisiones iraquíes.

mep/tmv