“Estados Unidos ya no goza de las condiciones que tenía anteriormente. En la Guerra de Ramadán y en la Guerra de 12 días, los estadounidenses tenían condiciones especiales, tanto por el nivel de su presencia en la región como por el armamento del que disponían y por la esperanza que habían depositado en lograr la rendición de Irán, pero ahora todas esas condiciones han disminuido”, ha declarado este miércoles portavoz y subdirector de relaciones públicas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el general de brigada Hosein Mohebi.
Durante una entrevista con el programa Sobh-e Irani, Mohebi ha respondido a una pregunta sobre la posibilidad de una nueva guerra y ha afirmado que Irán se encuentra actualmente en guerra.
Irán ha golpeado las bases y equipos militares de EEUU
“Las fuerzas estadounidenses han sufrido un fuerte desgaste y agotamiento, y un gran número de sus efectivos se ha visto obligado a abandonar la región. La situación actual es diferente a la del pasado; hemos atacado intensamente sus bases y se han visto obligados a desplegar parte de sus fuerzas en portaaviones situados a al menos 500 kilómetros de Irán”, ha asegurado Mohebi al referirse a la situación de las fuerzas estadounidenses en la región.
En este contexto, ha explicado que las fuerzas estadounidenses se han visto obligadas a trasladar parte de sus efectivos y equipos a zonas más alejadas, como las bases de Al-Kharj y Titin, ambas situadas, según ha afirmado, dentro del alcance de los ataques iraníes. “Ahora el número de bases estadounidenses se ha reducido aproximadamente a la mitad”, ha declarado Mohebi.
El portavoz militar ha añadido que el armamento estadounidense destinado tanto a las operaciones ofensivas como defensivas también se ha reducido considerablemente y que los paquetes, lanzadores y sistemas empleados para disparar estas armas han sufrido graves daños.
En cuanto a los centros de mando estadounidenses en la región, ha señalado que anteriormente el principal centro de mando se encontraba en Baréin, pero ha afirmado que Washington ya no puede utilizarlo para dirigir sus operaciones en las mismas condiciones que antes. A partir de esta situación, ha considerado que las fuerzas estadounidenses ya no se encuentran en condiciones de repetir las acciones realizadas anteriormente “con la misma calidad y capacidad”.
Los estadounidenses ya conocen el poderío militar de Irán
“Lo que está claro es que los estadounidenses ahora conocen la capacidad y el poder militar de Irán”, ha afirmado el general Mohebi, quien ha explicado que Washington no tenía anteriormente una percepción clara de las capacidades militares iraníes.
Según ha relatado, Estados Unidos había calculado que su mera presencia militar y la exhibición de su poderío armamentístico serían suficientes para obligar a Irán a rendirse. “Incluso el presidente de Estados Unidos, dos o tres días después de la llegada de las fuerzas de este país a la región, se mostraba sorprendido de que Irán no se hubiera rendido”, ha señalado.
Asimismo, ha explicado que los estadounidenses esperaban que Irán simplemente levantara las manos y capitulara ante la exhibición de fuerza militar. Sin embargo, ha afirmado que, después de enfrentarse a la resistencia del pueblo iraní y a las contundentes respuestas militares de Irán, Estados Unidos recurrió a intermediarios para buscar vías de paz, entendimiento y diálogo. “No habían pasado todavía 25 días cuando comenzaron a buscar intermediarios para la paz, el entendimiento y el diálogo”, ha declarado.
No obstante, el portavoz del CGRI ha subrayado que, en un escenario de guerra, ninguna posibilidad puede descartarse por completo.
Al referirse a la situación en el estrecho de Ormuz, Mohebi ha afirmado que los enfrentamientos militares continúan produciéndose en la zona. “Cada 24 horas hay enfrentamientos militares en el estrecho de Ormuz”, ha declarado, y ha señalado que las Fuerzas Armadas iraníes han actuado durante este periodo contra algunas embarcaciones.
Según ha explicado, algunos buques que pretendían atravesar el estrecho han sido atacados, mientras que también se ha impedido el paso de determinadas embarcaciones pequeñas. Mohebi ha destacado que, pese a la continuidad de estas acciones en Ormuz, Estados Unidos lleva un tiempo sin responder militarmente a ellas.
Irán mantiene coordinadas sus acciones militares y diplomáticas
Sobre la coordinación entre las operaciones militares del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y la diplomacia iraní, Mohebi ha explicado que las distintas instituciones del país funcionan dentro de un mismo sistema político. “Vivimos en un sistema que aceptamos y defendemos; este sistema tiene una parte militar, una parte diplomática, una parte de servicios y una parte judicial”, ha defendido.
En este sentido, ha señalado que todas estas instituciones actúan dentro de un mismo marco y ha explicado que las decisiones se adoptan en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN).
Asimismo, ha subrayado que “ninguna de estas decisiones puede ejecutarse sin la autorización del Líder de la Revolución Islámica” y ha afirmado que las diferentes actuaciones del país se llevan a cabo mediante la coordinación y la cooperación entre sus distintas estructuras.
El 28 de febrero, Washington y Tel Aviv lanzaron una guerra contra Irán, que respondió atacando objetivos israelíes en los territorios ocupados y bases estadounidenses en la región. Tras 40 días de conflicto, en abril entró en vigor un alto el fuego y, el 17 de junio, Irán y EE.UU. firmaron un Memorando de Entendimiento (MdE) con la mediación de Pakistán. Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció posteriormente el fin del acuerdo y reanudó los ataques contra Irán.
En respuesta, Teherán atacó bases estadounidenses en la región y cerró el estrecho de Ormuz. Irán ha señalado que reabrirá esta vía estratégica si EE.UU. pone fin a su hostilidad, levanta las sanciones y desbloquea los activos iraníes.
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