“Lo digo con toda convicción: en esta guerra [lanzada por EE.UU. e Israel] salimos verdaderamente victoriosos, tanto en el plano militar como en el político”, destacó el presidente del Parlamento de Irán en una reunión celebrada el sábado por la noche con los periodistas.
Qalibaf precisó que Washington y Tel Aviv atacaron Irán con nueve objetivos concretos, pero “fracasaron en todos ellos a todos los niveles”. “Esta fue la mayor derrota absoluta para Estados Unidos y el régimen sionista, y una gran victoria para nosotros”, subrayó.
También, aseguró que en este momento Irán se encuentra en una “guerra injusta”, liderada por Estados Unidos e Israel, pero el pueblo iraní se mantuvo firme, con valentía y abnegación, y luchó ante los agresores.
Qalibaf calificó como “un documento de orgullo” el memorando de entendimiento (MdE) entre Irán y EE.UU., el cual fue “una victoria” que consolida los logros alcanzados en el ámbito de la diplomacia.
En cuanto a las manifestaciones populares celebradas por todas las ciudades de Irán durante más de los últimos 160 días desde finales de febrero, declaró que este logro “tanto en el ámbito militar como en el diplomático”. También, agregó que este fue posible gracias al pueblo iraní, que salió a las calles en defensa de su patria.
Qalibaf aseveró que los iraníes deben esta victoria a los mártires, a la cabeza de ellos el Líder mártir de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, quien enseñó al pueblo iraní a luchar contra la arrogancia mundial.
El 28 de febrero, EE.UU. e Israel lanzaron su segunda guerra no provocada contra Irán. En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo al menos 100 operaciones con misiles y drones contra objetivos en los territorios ocupados por Israel, así como contra bases y activos militares estadounidenses en países de la región utilizados durante el conflicto.
El 7 de julio, el mandatario estadounidense anunció unilateralmente el fin del memorando de entendimiento (MdE) pactado con Irán y reanudó ataques contra varias localidades sureñas de Irán.
En respuesta a esas agresiones, las fuerzas iraníes atacaron bases estadounidenses en la región y causaron daños en instalaciones militares de EE.UU. Asimismo, Teherán anunció el cierre del estrecho de Ormuz en represalia por las ofensivas de Washington.
A principios de agosto, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán (CSSN) condicionó la reapertura de la vía marítima al cumplimiento de imperativos como el cese definitivo de la agresión estadounidense contra Irán y sus aliados regionales, el levantamiento del bloqueo naval ilegal y de todas las sanciones contra la República Islámica, la devolución de los activos congelados del país y el pago de una indemnización por los daños resultantes de la agresión.
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