• Embarcaciones en el estrecho de Ormuz, cerca de Bandar Abás, Irán, 4 de mayo de 2026.
Publicada: miércoles, 30 de septiembre de 2026 17:38

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha destacado el papel estratégico de Ormuz y ha asegurado que la presencia marítima iraní ha mantenido abiertas sus vías económicas vitales.

En un mensaje con motivo del Día Marítimo Mundial, celebrado este miércoles, Pezeshkian ha descrito el mar como mucho más que una masa de agua para Irán, al considerarlo una bendición divina y una parte integral de la historia, la identidad y el modo de vida del país, así como una importante fuente de oportunidades para su presente y futuro.

“El estrecho de Ormuz, como uno de los pasos marítimos más importantes, ocupa una posición especial en la seguridad y la economía de la región y del mundo”, ha declarado el presidente.

Asimismo, ha señalado que “nuestro enfoque respecto de esta vía fluvial estratégica es responsable y se basa en preservar la seguridad, la estabilidad y los intereses de los países de la región”.

Pezeshkian ha destacado que “la seguridad sostenible en el Golfo Pérsico y sus vías navegables depende, ante todo, de la cooperación, la responsabilidad y el papel activo de los países de la región”.

El presidente iraní también ha elogiado a la comunidad marítima del país por mantener operativas las vías económicas vitales de Irán durante el último año.

“La fuerte presencia en las zonas marítimas durante el último año ha sido un testimonio de la gran determinación de los hombres que no permitieron que el pulso de las arterias vitales del país se detuviera ni siquiera por un momento”, ha afirmado.

El mandatario iraní también ha destacado la importancia de la investigación científica, las nuevas tecnologías y la protección del medio ambiente para el desarrollo marítimo del país. En este sentido, ha señalado que mejorar la seguridad marítima, aprovechar los recursos energéticos marinos y proteger los ecosistemas constituyen inversiones de cara al futuro.

Asimismo, ha pedido una mayor participación de las compañías navieras, las comunidades pesqueras, las industrias portuarias y marítimas, las universidades, los centros científicos y las comunidades costeras.

Ha subrayado que el Gobierno debe facilitar esta participación mediante la reducción de obstáculos, la mejora de las infraestructuras y la creación de condiciones favorables para la inversión.

 

En otra parte, en la misma jornada, el coordinador adjunto del Ejército iraní, el contralmirante Habibolá Sayari, ha descrito el mar, como un pilar fundamental del poder nacional y un importante motor del comercio, la actividad económica y la seguridad energética.

“Las segunda y tercera guerras impuestas fueron una clara manifestación de la importancia de esta capacidad estratégica”, ha afirmado el comandante Sayari, en referencia a periodos de guerra y confrontación en los que los marineros iraníes y los trabajadores del sector del transporte marítimo, los puertos y el traslado de energía contribuyeron a mantener el flujo de bienes esenciales, materias primas y energía.

Según Sayari, estos sectores se situaron “en primera línea de la resiliencia económica”, al garantizar la continuidad de las cadenas de suministro vitales del país.

El alto mando militar iraní también ha destacado el papel de la Compañía Naviera de la República Islámica de Irán, la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos y la Compañía Nacional Iraní de Petroleros en el mantenimiento del comercio marítimo y la protección de los intereses económicos del país.

Asimismo, ha subrayado que mejorar la seguridad marítima, desarrollar y modernizar las flotas y las infraestructuras, proteger el medio marino y formar recursos humanos especializados son requisitos esenciales para una gestión marítima orientada al futuro.

Según Sayari, estas medidas podrían reforzar aún más la posición de Irán en las redes regionales y globales de transporte marítimo y de economía azul.

Irán restringió el tránsito por el estrecho de Ormuz en respuesta a la agresión ilegal de Estados Unidos e Israel, iniciada el 28 de febrero.

El 17 de junio, Teherán y Washington suscribieron un Memorando de Entendimiento (MoU), negociado con la mediación de Pakistán. El artículo 5 del acuerdo establece que la responsabilidad de reabrir y gestionar el estrecho corresponde a Irán.

Sin embargo, Estados Unidos trató de cuestionar la soberanía iraní sobre esta estratégica vía para el transporte mundial de energía mediante el establecimiento de un corredor considerado inseguro frente a las costas de Omán.

Washington también reanudó sus ataques aéreos contra Irán e impuso un bloqueo naval, medidas que Teherán considera una violación del acuerdo que puso fin a la guerra. Ante estas acciones, Irán declaró el cierre del estrecho de Ormuz a todo el tráfico marítimo.

Desde entonces, el tránsito de buques por esta estratégica vía ha caído a su nivel más bajo en meses, mientras los precios del petróleo han alcanzado sus niveles más elevados.

Teherán ha establecido varias condiciones para la reapertura del estrecho, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval, el cese de las agresiones militares y la suspensión de las sanciones, incluidas las que afectan a sus exportaciones de petróleo. También exige la liberación de activos iraníes congelados, el respeto del alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano, y una compensación por los daños ocasionados por la guerra.

La República Islámica sostiene que la reapertura del estrecho dependerá del cumplimiento, por parte de Estados Unidos, de los compromisos asumidos en virtud del Memorando de Entendimiento.

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