Un sonido que estremece el alma. Es el eco del dolor que miles de personas arrastran desde hace décadas debido a las armas químicas. Con este dolor a cuestas, hoy se llevó a cabo el acto de conmemoración de los mártires del bombardeo químico de Sardasht, bajo el lema “Alientos Quemadas”, coincidiendo con el aniversario de esta tragedia.
Sardasht, situada en el oeste de Irán, se convirtió en 1987 en la primera ciudad residencial del mundo en ser blanco de las armas químicas prohibidas utilizadas por el régimen iraquí durante la guerra impuesta de ocho años. Un crimen atroz que contó con el silencio y el respaldo flagrante de las potencias occidentales.
Según los organizadores, el objetivo fundamental de esta exposición es alzar la voz de las víctimas y desenmascarar el doble rasero de quienes se autoproclaman guardianes del orden global.
Durante el evento, también se dio lectura al mensaje del ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, quien rindió homenaje a las víctimas y denunció que las agresiones actuales de Estados Unidos y el régimen israelí contra civiles iraníes siguen la misma lógica con la que Occidente apoyó y equipó al entonces dictador iraquí, Sadam Husein, en el uso de armas químicas.
Nargues Fallah, Teherán
rfm/tmv
