“Durante el mismo plazo que [Donald] Trump [el presidente de EE.UU.] ha dado para el próximo ataque, los países de la región tienen igualmente la oportunidad de anunciar e implementar la expulsión permanente de los estadounidenses de sus territorios; no se quejen después”, ha declarado este miércoles el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento de Irán, Ebrahim Rezai, en su cuenta de X.
Además, Rezai ha puesto en sobreaviso que el plan de Teherán para la “quiebra política y económica de Trump pasa por el camino de algunos países” árabes de la región.
Las declaraciones se producen en medio de una retórica bélica cada vez más intensa por parte del presidente de Donald Trump, quien en los últimos días ha amenazado con renovar los ataques contra Irán si las conversaciones diplomáticas indirectas no concluyen en un acuerdo.
Durante esta misma jornada del miércoles, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, también ha advertido que cualquier regreso a la guerra con Irán traería “sorpresas mucho mayores” para Washington.
Estados Unidos e Israel iniciaron una nueva ronda de agresiones aéreas contra Irán el 28 de febrero, ocho meses después de haber llevado a cabo ataques previos no provocados contra el país, en junio de 2025 durante doce días.
Irán respondió rápidamente lanzando oleadas de ataques con misiles y drones contra territorios ocupados por el régimen de Tel Aviv, así como contra bases e intereses estadounidenses en toda la región.
El 8 de abril entró en vigor un alto el fuego temporal entre Irán y Estados Unidos, mediado por Pakistán, y se dio una primera ronda de diálogos sin resultados debido a las exigencias maximalistas de Washington y su insistencia en posiciones consideradas irrazonables. Además, Trump ordenó un bloqueo a los puertos iraníes.
Irán ha afirmado que está dispuesto a una nueva negociación pero sin coerción ni amenazas.
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