En un comunicado publicado en redes sociales este jueves, el portavoz del Poder Judicial de Irán, Asqar Yahanguiri, ha defendido que las fuerzas navales iraníes han actuado “totalmente de acuerdo con la legislación nacional e internacional” en la incautación de petroleros estadounidenses y sus aliados en el estrecho de Ormuz, al realizarlas en base a fallos “firmes y definitivos” emitidos por tribunales iraníes competentes tras el debido proceso legal. Ha adelantado que la documentación de las violaciones cometidas por los petroleros será enviada a la parte estadounidense.
Mientras, ha asegurado el vocero judicial, las fuerzas militares de EE.UU., particularmente el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) , “violan constantemente el derecho internacional mediante la piratería en todo el Golfo Pérsico”.
En este contexto, Yahanguiri ha señalado que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha “confesado abiertamente actos de piratería”, refiriéndose a recientes declaraciones del republicano en las que se jactó de bloquear puertos iraníes e incautar buques iraníes.
Citando la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, el funcionario persa ha dicho que a los Estados ribereños se les permite legalmente incautar barcos que violen las regulaciones dentro de sus aguas territoriales o en alta mar.
Por el contrario, ha hecho notar, el denominado bloqueo naval impuesto por Trump a los puertos de Irán “contradice claramente la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional humanitario y el derecho internacional penal”.
“El régimen de Washington se ha burlado de los derechos universales y las normas legales”, ha fustigado y ha alertado que el continuo silencio de las Naciones Unidas socava su capacidad para desempeñar un papel significativo en la gobernanza mundial. La comunidad internacional debe “oponerse al unilateralismo arrogante de Estados Unidos”, ha insistido.
Yahanguiri ha afirmado que EE.UU., junto con Israel, no logró alcanzar sus objetivos durante la actual guerra contra Irán, mientras que las Fuerzas Armadas iraníes se enfrentan a las fuerzas estadounidenses en el Golfo Pérsico “con poder y autoridad”, ha matizado.
Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz —vía por donde transitaba aproximadamente una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y gas— días después de que Estados Unidos y el régimen de Israel lanzaran su guerra de agresión ilegal contra el país persa el 28 de febrero.
Posteriormente, Irán comenzó a aplicar controles mucho más estrictos el mes pasado después de que Estados Unidos anunciara el bloqueo de sus buques y puertos; una medida que Teherán ha condenado como ilegal y un acto de piratería marítima.
El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado graves interrupciones en el flujo energético mundial y una mayor volatilidad de los precios, que están afectando al Occidente, en particular a EE.UU.
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