Donald Trump llegó a China en una posición política débil, marcada por divisiones internas dentro del movimiento republicano y presiones de cara a las elecciones de medio término. Según esta visión, la reunión con Xi Jinping tuvo principalmente un objetivo de imagen política, mientras China mantuvo una postura firme sobre asuntos clave como Taiwán y la política de “una sola China”.
Así lo aborda el analista internacional Pablo Jofré Leal en esta edición de nuestro programa especial en HispanTV.
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