Ali Nikzad ha dado a conocer algunos puntos del proyecto de ley para regular el tránsito por Ormuz. Ha mencionado la prohibición para el paso de los buques del régimen israelí bajo ninguna circunstancia y que tampoco se concederá permiso a países hostiles, en particular Estados Unidos.
El parlamentario ha subrayado que la normativa se elabora “de conformidad con las directrices del Líder de la Revolución Islámica”, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, quien autorizará cada tránsito por el estrecho; un permiso que se transmitirá posteriormente a las Fuerzas Armadas para su ejecución.
Nikzad ha precisado que la ley “no solo aborda las condiciones de la República Islámica, sino que también toma en cuenta las normas del derecho internacional y los derechos de los países vecinos”.
La normativa prevé que Irán cobre peajes por diversos servicios en el estrecho, entre ellos por seguridad marítima, guía de navegación y protección ambiental, ha agregado el legislador e indicado que los ingresos recaudados se destinarán a la mejora de la capacidad defensiva de Irán, el bienestar de la población y la reconstrucción y finalización de infraestructuras del país.
Antes de la guerra impuesta el 28 de febrero por la coalición estadounidense-israelí, durante cuarenta días, el estrecho de Ormuz era una vía por donde transitaba el 20 % del petroleo mundial, bajo la seguridad brindada por las fuerzas iraníes.
En represalia, Irán restringió el paso por esta arteria, afectando la economía estadounidense y europea; en su afán por abrirla, Trump impuso un bloqueo naval a los puertos iraníes e incauta barcos del país persa, a pesar de estar bajo un alto el fuego solicitado por él mismo.
Bajo estas circustancias, las autoridades iraníes han dicho que el estrecho de Ormuz no volverá a ser igual que antes de la agresión ilegal.
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