• El embajador y representante permanente de Irán ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Amir Said Iravani.
Publicada: viernes, 1 de mayo de 2026 6:00

Irán ha enfatizado que todos los países que contribuyeron a la agresión de EE.UU. al suelo iraní deben rendir cuentas y pagar indemnizaciones por los daños causados.

El embajador y representante permanente de Irán ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Amir Said Iravani, subrayó el jueves la responsabilidad internacional de seis Estados árabes —Catar, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Kuwait y Jordania— “cuyas acciones ilícitas han contribuido a la ejecución, facilitación y prolongación” de la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada a finales de febrero.

En una carta remitida al secretario general de la ONU y al presidente del Consejo de Seguridad, el diplomático persa rechazó “de manera categórica y firme” todas las acusaciones formuladas por estos países —de que actuaron en legítima defensa contra Irán—, calificándolas de “infundadas y carentes de sustento”.

Dichos Estados han ignorado deliberadamente las causas profundas de la situación actual y han pasado por alto el hecho esencial de que Estados Unidos e Israel han llevado a cabo ataques no provocados e ilegales contra territorio iraní, dijo el representante persa.

Asimismo, Irán acusó a estos gobiernos de intentar “distorsionar el marco jurídico y factual del conflicto” al atribuir falsamente la responsabilidad al propio país que ha sido objeto de una “guerra de agresión brutal”.

 

De acuerdo con las cifras más recientes publicadas por la Media Luna Roja Iraní, los ataques de EE.UU. e Israel han causado la muerte de más de 3375 personas en Irán. Hasta el 8 de abril de 2026, más de 125 630 estructuras civiles han resultado dañadas en todo el país, incluyendo más de 100 000 viviendas, algunas completamente destruidas, mientras que 339 centros médicos, 32 universidades, 857 escuelas y 20 instalaciones de la Media Luna Roja han sido alcanzados.

Iravani citó las declaraciones del comandante del Comando Central de EE.UU. (Centcom), el almirante Brad Cooper, hechas el 16 de abril en el Pentágono, donde señaló que los líderes de los países del Golfo Pérsico han expresado su agradecimiento a las fuerzas militares desplegadas en la región, calificando a Baréin, los Emiratos, Arabia Saudí, Catar, Kuwait y Jordania como “socios excepcionales”.

El embajador persa también afirmó que el derribo de una aeronave no tripulada sobre el territorio iraní en plena guerra sugiere la participación directa de otros Estados en ataques conjuntos, en particular Arabia Saudí y los Emiratos.

En cuanto a las justificaciones de legítima defensa invocadas por estos países, Iravani sostuvo que no cumplen con los criterios establecidos en el Artículo 51 de la Carta de la ONU. Por el contrario, considera que estas acciones constituyen actos de agresión según lo dispuesto en la Resolución 3314 de la Asamblea General de la ONU de 1974.

En la misiva, Iravani enfatizó que todos los Estados implicados en actos ilícitos internacionales relacionados con esta agresión a la soberanía nacional y la integridad territorial de Irán deben asumir su responsabilidad. ¨

Además, advirtió que la continua inacción del Consejo de Seguridad frente a “las causas fundamentales del conflicto —incluido el uso ilegal de la fuerza y las violaciones graves del derecho internacional humanitario— representa una seria amenaza para la paz y la seguridad internacionales”.

Finalmente, la República Islámica de Irán sostuvo que los Estados responsables —incluidos EE.UU., Israel y seis países árabes mencionados— están obligados a proporcionar una reparación integral a Irán, incluyendo compensaciones por todos los daños materiales y morales derivados de sus acciones.

Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión contra Irán el 28 de febrero al asesinar al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios de los principales comandantes militares, así como a cientos de civiles.

En el marco de su legítima respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes iniciaron inmediatamente decisivos ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en la región —situadas en algunos países vecinos— y objetivos en los territorios ocupados por Israel, lo que obligó a los agresores a alcanzar un alto el fuego el 8 de abril, el cual fue extendido unilateralmente por Washington.

Irán ha reiterado una y otra vez su compromiso con la paz y la seguridad regionales, diciendo que sus ataques no están dirigidos a los intereses, ni la soberanía de los países de la zona, sino a las bases desde donde los adversarios lanzan agresiones al territorio iraní.

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