El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, en una conversación telefónica con su homólogo de Malasia, Mohamad Hasan, argumentó este martes que la solicitud a los países regionales se basaba en motivos “legales, éticos e islámicos”.
Araqchi condenó los ataques estadounidenses e israelíes contra infraestructuras civiles, incluidos hospitales, escuelas y edificios residenciales, y reiteró que Irán seguirá defendiendo su soberanía e integridad territorial.
Araqchi explicó que las medidas adoptadas por Irán en el estrecho de Ormuz -cerrado a las embarcaciones estadounidense e israelíes y sus aliados- están en consonancia con sus derechos internacionales y recalcó que la inseguridad en la zona era consecuencia directa de la agresión estadounidense-israelí.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Malasia afirmó que su país condena la agresión contra Irán y pidió que se redoblen los esfuerzos para restablecer la paz y la seguridad en la región.
Desde el comienzo de la guerra, el 28 de febrero, Estados Unidos ha utilizado sus múltiples bases emplazadas en países del Golfo Pérsico, como Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, para lanzar ataques contra el país persa.
En respuesta, las fuerzas armadas iraníes han estado lanzando andanadas de misiles y ataques con drones contra objetivos estadounidenses e israelíes en toda la región, incluidos objetivos estratégicos en los territorios ocupados.
Irán también ha bloqueado el paso de buques vinculados a Estados Unidos y sus aliados en el estrecho de Ormuz, lo que ha provocado un aumento de los precios mundiales de la energía y medidas desesperadas de la Administración Trump.
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