• El secretario del Consejo de Discernimiento del Sistema de Irán, Mohsen Rezai, habla en una conferencia en Tehrán, 27 de octubre de 2020. (Foto: Maslahat.ir)
Publicada: miércoles, 28 de octubre de 2020 16:20
Actualizada: miércoles, 28 de octubre de 2020 19:36

Un alto funcionario iraní asegura que el atrevimiento del presidente de Francia al blasfemar contra el Profeta del Islam proviene de las normalizaciones con Israel.

El secretario del Consejo de Discernimiento del Sistema de Irán, Mohsen Rezai, ha condenado este miércoles la negación del jefe del Gobierno galo, Emmanuel Macron, de rechazar los actos insultantes contra el Profeta del Islam, el Hazrat Muhamad (la paz sea con él), en el país europeo y ha considerado este posicionamiento como una especie de “estupidez política”, acto por lo que debe disculparse con el mundo islámico.

Rezai ha sostenido que esta acción irrespetuosa de Macron se enraíza en la decisión de ciertos países árabes musulmanes de anunciar públicamente sus relaciones con el régimen de Israel: “El acercamiento de de Baréin y los Emiratos Árabes Unidos al régimen falso israelí se ha visto como un signo de la debilidad en el mundo islámico y el debilitamiento de la unidad islámica, y en este contexto, el presidente francés ha visto la oportunidad de insultar al Profeta del Islam (P)”, ha argumentado.

El titular persa ha urgido a los países y asociaciones islámicos a adoptar una postura unida y más seria ante este acto insultante y expulsar a los embajadores franceses en sus países mediante una acción coordinada.

 

El mandatario galo, en el homenaje realizado el miércoles pasado al profesor Samuel Paty, decapitado por un joven checheno, tras mostrar una de estas caricaturas del Profeta del Islam en una clase, dijo que no iba a “renunciar a la publicación de las caricaturas” en medios franceses porque iría en contra de lo que él entiende por “libertad de expresión”.  

Los pueblos y los gobiernos de varios países islámicos han denunciado vigorosamente que la libertad de expresión no implica, en absoluto, lanzar insultos a los valores del Islam y a las creencias de los musulmanes, y han advertido a las autoridades galas de que están contribuyendo a la “incitación del odio” en el país europeo.

En rechazo al posicionamiento islamófobo de Macron, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, afirmó el sábado en un discurso televisado que él necesita “un examen de salud mental”.

msm/lvs/rba/hnb