A través de una llamada telefónica mantenida este sábado, el canciller de Irán, Seyed Abás Araqchi, ha expresado su agradecimiento a su homólogo pakistaní, Mohamad Ishaq Dar, por haber votado en contra de la resolución sesgada presentada por varios países occidentales contra Irán en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU), una iniciativa que ha sido rechazada por casi la mitad de los miembros del organismo.
En este contexto, Araqchi ha condenado el uso instrumental de los derechos humanos como herramienta de presión contra países soberanos.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán ha reafirmado la postura fundamental de su país en favor del respeto a la soberanía nacional, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados y la condena del terrorismo, y ha subrayado el compromiso de Pakistán de fortalecer la cooperación bilateral con Irán.
Al concluir la conversación, ambos diplomáticos han abordado asimismo los últimos acontecimientos regionales e internacionales.
Esto se produce despues de una resolución adoptada el jueves por el Parlamento Europeo, que acusó a Irán de reprimir a lo que califican como “manifestantes pacíficos” y urgió al Consejo Europeo a designar al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) como organización terrorista.
El borrador de esta resolución fue aprobado en la sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU con 25 votos a favor, 7 en contra y 14 abstenciones.
Unas protestas estallaron en Irán el 28 de diciembre por demandas económicas, pero derivaron en violencia tras la infiltración de hombres armados y alborotadores, organizados y entrenados desde el exterior, entre los manifestantes.
Las autoridades consideran los disturbios terroristas como parte de una campaña coordinada por Estados Unidos y el régimen israelí, cuyo objetivo sería desestabilizar Irán tras el fracaso de la guerra de 12 días que ambos lanzaron contra el territorio iraní en junio.
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