• El ministro de Exteriores egipcio, Sameh Shukri.
Publicada: miércoles, 11 de noviembre de 2015 16:31

El ministro de Exteriores egipcio, Sameh Shukri, anuncia que su país ha dado luz verde al FBI para que participe en la investigación del siniestro del avión A321 ruso en el Sinaí.

"Egipto ya ha aceptado la solicitud de investigadores estadounidenses que están asociados con los fabricantes del motor para formar parte del equipo de investigación, y son libres de incorporar cualquier asesor que consideren necesario para que ellos asuman la responsabilidad", indicó el martes el jefe de la Diplomacia egipcia, Sameh Shukri, a la cadena norteamericana CNN.

Egipto ya ha aceptado la solicitud de investigadores estadounidenses que están asociados con los fabricantes del motor para formar parte del equipo de investigación, y son libres de incorporar cualquier asesor que consideren necesario para que ellos asuman la responsabilidad", indicó el jefe de la Diplomacia egipcia, Sameh Shukri.

Por otra parte, un funcionario estadounidense ha dicho a la cadena norteamericana que la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (en inglés, NTSB) de su país ha recibido de Egipto la solicitud de incluir en el equipo de expertos a especialistas en motores de avión, según recoge este miércoles Sputnik.

La NTSB había pedido a Egipto, para formar dicho equipo, información detallada sobre los motores del aparato siniestrado, construidos por el fabricante norteamericano Pratt & Whitney.

El pasado lunes, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) mostró su disposición a colaborar en la investigación, si bien en ese momento ni Rusia ni Egipto habían aceptado aún dicha propuesta.

Concretamente, la entidad propuso "ayuda judicial, criminalística y de otros tipos a sus colegas de Rusia y Egipto", según declaraciones del portavoz del FBI, Joshua Campbell.

Los restos del Airbus A321 caído en la península egipcia del Sinaí son examinados por los expertos.

 

El Airbus ruso, de la compañía rusa Kogalymavia, se estrelló el 31 de octubre en la península egipcia del Sinaí, siniestro que se saldó con la muerte de las 244 personas que viajaban a bordo.

Desde el principio, las autoridades estadounidenses y británicas mantuvieron que los indicios apuntaban a una bomba colocada por la rama egipcia del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), que asumió la autoría del incidente, como causa de la tragedia sufrida por la aviación rusa.

Rusia, aunque consideraba “poco probable” la versión de Occidente, ha reconocido la posibilidad de que hubiera una bomba a bordo. “Por supuesto sigue existiendo la probabilidad de un atentado terrorista como causa de lo ocurrido”, declaró el lunes el primer ministro ruso, Dmitri Medvedev.

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