“La prioridad de la política exterior de la República Islámica de Irán es estrechar la colaboración con los demás países, en particular con sus vecinos”, ha reiterado este viernes el director del Centro de Estudios Estratégicos del Consejo del Discernimiento del Sistema de la República Islámica de Irán, Ali Akbar Velayati, en una entrevista con la agencia iraní de noticias IRNA.
La prioridad de la política exterior de la República Islámica de Irán es estrechar la colaboración con los demás países, en particular con sus vecinos, ha reiterado el director del Centro de Estudios Estratégicos del Consejo del Discernimiento del Sistema de la República Islámica de Irán, Ali Akbar Velayati.
Irán, ha proseguido, goza actualmente de una posición sólida en el ámbito diplomático y lo que ha ocurrido entre Irán y Arabia Saudí tras las protestas frente a la embajada saudí en Teherán, la capital persa, por la ejecución del sheij Nimr Baqer al-Nimr se debe a la errónea política de los saudíes, que no han sabido atenerse a sus propios límites.
“Arabia Saudí se esfuerza por aislar a Irán haciéndose la víctima, pese a que Irán desempeña en la actualidad un papel influyente en la región, muy diferente al del pasado, y si algún país se dispone a cortar sus relaciones con Teherán estará desperdiciando grandes oportunidades”, ha agregado.
El pasado 3 de enero, el régimen saudí anunció la ruptura de las relaciones con Irán pretextando las enérgicas críticas de Teherán a la ejecución por Riad del prominente sheij chií Nimr Baqer al-Nimr y el asalto a sus sedes diplomáticas en el país persa.
A día de hoy, ha indicado Velayati, los países poderosos buscan establecer con Irán relaciones basadas en el respeto mutuo, lo que se logra respetando los principios y líneas rojas de todos los países.
Finalmente, se ha referido a la postura de Irán en cuanto a Siria e Irak, y ha dicho que a diferencia de Occidente y ciertos países de la región que se han entrometido en los asuntos de Siria, Irán apoya a ambos países por deseo expreso de los Gobiernos de Damasco y Bagdad.
“Sin la ayuda y el apoyo de Irán, posiblemente, Damasco y Bagdad formarían parte del dominio del grupo terrorista takfirí EIIL (Daesh, en árabe)”, ha concluido.
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