• Oran por las víctimas de los enfrentamientos entre musulmanes y el Ejército nigeriano en Kano, 16 de noviembre de 2016. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 12 de diciembre de 2018 22:32

HRW reclama a las autoridades de Nigeria que se haga justicia tres años después del asesinato de al menos 347 musulmanes chiíes en Zaria (noroeste del país).

“Las autoridades deben poner fin a la impunidad por los desproporcionadamente violentos ataques de Zaria, realizar una investigación rápida e independiente sobre la represión cometida en protestas posteriores y detener a cualquier persona responsable de hacer un uso ilegal de la fuerza”, ha declarado este miércoles la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) a través de un comunicado.

Una comisión judicial de investigación del estado norteño de Kaduna recomendó en septiembre de 2016 que se enjuiciara a los soldados involucrados en la denominada “masacre de Zaria”, un suceso en el que los simpatizantes del Movimiento Islámico de Nigeria (IMN, por sus siglas en inglés) fueron asesinados cuando participaban en una procesión religiosa.

Fiscales estatales, que ignoraron dicha recomendación, presentaron en su día cargos contra 177 chiíes por la muerte de un militar durante los episodios violentos que se vivieron.

Las autoridades deben poner fin a la impunidad por los desproporcionadamente violentos ataques de Zaria, realizar una investigación rápida e independiente sobre la represión cometida en protestas posteriores y detener a cualquier persona responsable de hacer un uso ilegal de la fuerza”, declara la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW).

 

Conforme ha indicado HRW, después de que los acusados pasaron más de dos años en prisión, el tribunal absolvió el pasado mes de julio a 87 de ellos por no tener pruebas, mientras que el juicio de los otros 90 todavía sigue en curso.

Por otro lado, el pasado 27 de octubre, varios soldados dispararon contra una marcha pacífica de religiosos chiíes que tenía lugar alrededor de Zuba (al noroeste de Abuya, capital de Nigeria), incidente que se saldó con al menos seis muertos.

El IMN, cuyo líder es el sheij Ibrahim al-Zakzaky, en prisión desde 2015, ha condenado en varias ocasiones los ataques y políticas antislámicas del Ejecutivo nigeriano.

En los últimos meses, las autoridades nigerianas han aplicado políticas violentas contra los musulmanes, que constituyen el 69 % de la población de este país africano. 

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