El sufrimiento de los padres de familia que hace 113 meses no volvieron a ver a sus hijos, cae gota a gota todos los días. Los 43 del normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa no descansan en paz. Sus padres luchan contra la incapacidad de dos gobiernos que no resolvieron el caso. Los progenitores de los jóvenes marchan cada mes en la Ciudad de México, dan conferencias de prensa y realizan mítines en Guerrero. Quieren resultados en las investigaciones que a todas luces, ya no fueron inmediatos. El décimo aniversario de la desaparición de sus hijos, está en un horizonte cercano.
El presidente López Obrador, hizo el compromiso de resolver el caso, sin embargo, para los padres el presidente ya claudicó, dudan que en siete meses se sepa quién desapareció a sus hijos y ejerció violencia extrema, al grado de que no se sabe qué pasó con exactitud el 26 de septiembre del 2014.
Ante la cercanía del décimo aniversario y la falta de comunicación de parte del gobierno con los padres de familia, el abogado de los padres explicó el camino que ha seguido el gobierno en los últimos meses.
La aparición de Tomás Zerón de Lucio en las calles de Jerusalén comiendo como cualquier turista indignó a los padres de familia. Huyó de México poco después de que su jefe Jesús Murillo Karam, ex procurador General de la República fuera acusado de tortura a testigos del caso Ayotzinapa.
Dicen que el ex titular de la Agencia de investigación Criminal, es un torturador confeso y debe ser castigado con todo el peso de la ley.
Arturo Calvillo, Ciudad de México.
kmd/rba
