• El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, en una rueda de prensa en el Palacio Nacional, Ciudad de México, 26 de diciembre de 2019. (Foto: Reuters)
Publicada: jueves, 13 de agosto de 2020 17:47

El Gobierno mexicano, pese al escepticismo que han mostrado muchos países, pidió a Rusia que le otorgue información clínica sobre su vacuna contra la COVID-19.

“Han sido muy abiertos. Lo que hemos solicitado es la información clínica que debe ser evaluada por la Secretaría de Salud para poder determinar la utilidad de esa vacuna para México en el corto plazo”, ha afirmado este jueves el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, durante una rueda de prensa.

Esto ha tenido lugar después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, anunciara el martes el logro de su país en registrar la primera vacuna contra el nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, en el mundo y que genera “inmunidad duradera” que “se preserva hasta dos años”.

Putin dijo que iniciaría el miércoles la fase final de las pruebas de la vacuna, denominada Sputnik V, en honor al primer satélite lanzado al Espacio por la entonces Unión Socialista de Repúblicas Soviéticas (URSS), en la que participarán más de 2000 personas.

No obstante, otros países mostraron dudas. El Ministerio alemán de Salud, por ejemplo, dijo que “no existen datos conocidos sobre la calidad, la eficacia y la seguridad de la vacuna rusa”.

 

Mientras tanto, Ebrard ha subrayado que, pese a las críticas de algunos países contra la vacuna rusa, México no ha desclasificado este anuncio, “sino que solo pidió información”, y, Rusia, sin embargo, “ha sido muy sostenible” y aceptó compartirla.

El Gobierno mexicano ha informado también de que la vacuna que produce la farmacéutica rusa AstraZeneca contra la letal enfermedad, podría estar disponible en el país en el primer trimestre de 2021.

Rusia calcula que podrían producir al menos 500 millones de dosis cada año y evalúa a varios países para iniciar la producción en masa, en particular en América Latina. Además, el país euroasiático dio a conocer que a partir del noviembre, Cuba podría producir la vacuna Sputnik V.

El nuevo coronavirus, detectado en un principio en China en diciembre de 2019, se ha convertido en una crisis global, la mayor desde la Segunda Guerra Mundial, al afectar a más de 20 millones de personas en todo el mundo, de las cuales casi 750 000 han perdido la vida.

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