Los hechos violentos recientes ocurridos en la institución pública más importante del país, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y su cercanía con el 50.º aniversario del movimiento estudiantil de 1968, mantienen el debate sobre el nivel de violencia al que se tienen que enfrentar los alumnos en los centros de estudios.
Más de 60 estudiantes han perdido la vida de forma violenta dentro de las instalaciones de la UNAM desde el 2010, según contabilizan familiares de víctimas, que además advierten que la cifra podría ser mucho mayor.
Dos alumnos del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco fueron heridos de gravedad cuando protestaban en Ciudad Universitaria el 3 de septiembre.
Desde entonces, 25 estudiantes han sido expulsados, 4 han sido detenidos, y se han girado otras 11 órdenes de aprehensión. En tanto distintas facultades y preparatorias se mantienen paralizadas, algunas podrían retomar clases el próximo 24 de septiembre.
Ante los hechos violentos, la respuesta del actual jefe de Gobierno, José Amieva, fue ofrecer la creación de una policía universitaria, lo que fue rechazado por su sucesora Claudia Sheinbaum, quien lo reemplazará en funciones el próximo 1 de diciembre, por considerar inviolable la autonomía universitaria.
Sara Morales Gallego, Ciudad de México.
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